La cantante jalisciense, Agris, continúa moldeando lo que será su segundo álbum. Esta vez lanzó la tercera pista con “Pingüinos”, una melodía que explora la cotidianidad romántica y brilla por el roce con la vulnerabilidad del autosabotaje emocional.
“Pingüinos” narra el primer encuentro fortuito de dos personas, eclipsado por el miedo al estropeo de una de ellas. La melodía es honesta y vulnerable al explorar las limitaciones emocionales que las personas se construyen como consecuencia de las inseguridades y las aflicciones propias provenientes de la experiencia amorosa fallida o la poca comprensión sobre las relaciones humanas.
Agris inflama el sentimiento de culpabilidad anticipada que las personas experimentan al creer que los errores que se tendrán en una futura relación serán a causa suya; como comportamientos conscientes, o inconscientes, que promueven el autosabotaje romántico.
“Me dijiste que te gusta el frío, que tu padre se murió un domingo; y me quedé con ganas de decirte que solo te haré daño. Porque tengo miedo de arruinarlo”, dice uno de los versos de “Pingüinos”, compuesta por Ariana López, nombre real de la artista, y Mauro Muñoz, quien también ha trabajado con Renee, Bruses y Kenia OS.
Narra todas las alternativas catastróficas alineadas por las decisiones del pasado, tales como huir del amor por miedo al compromiso o rendirse ante la indiferencia de no construir relaciones amorosas.
“Pingüinos” sonoriza el declive de un amor mientras describe los puntos clave que condicionan las fallas de amores pasados.
Agris, rumbo al segundo álbum
Fue en 2024 cuando'Cumpleaños y Funerales' vio la luz, una placa distinguida por ser un homenaje a la pérdida y el desamor; con sencillos como “Dolor y Gloria” y “Departamento”, Agris se abrió camino dentro del indie y el pop rock.
Sería hasta noviembre de 2025 que regresó con “Dime”, una melodía que tiembla entre la terquedad y el arrepentimiento; confeccionada como el reclamo adolorido que imana a la reconciliación entre dos personas, uno que nunca se dijo, pero se escribió y terminó por convertirse canción.
Más tarde, en “Cruz”, Agris olvidó el papel antagónico dentro de una relación. La melodía se inspira en las relaciones frustradas como resultado de acciones injustificadas; deja en evidencia una de las vertientes del amor, uno que se nutre del drama, el narcisismo y la victimización sin razón.
José Solorzano