Cututo: la culpa por el distanciamiento en “Tarde Para Amar"

Cututo: la culpa por el distanciamiento en “Tarde Para Amar"

Con el estandarte de que el pasado no vuelve, Cututo lanza “Tarde Para Amar”; una melodía que mediante el martirio y el arrepentimiento rasga una lucha de egos nacida de una relación paternal que solo vio su fin con la muerte.

La canción es un recuento de momentos que alimentaron el distanciamiento entre un padre y su hijo, secundado por el desprecio y la indiferencia que tiene la resolución en el perdón. “Tarde Para Amar” expresa la angustia de no poder modificar el pasado, además de la desolación de saber que el tiempo es breve cuando el perdón se debe.

La pluma de Cututo se nutre de sombras del pasado para configurar una balada lúgubre que arremete contra los errores comunes de la paternidad, pero sin negar los desaciertos que el orgullo puede causar en el comportamiento de un hijo.

“Quémenme con tu ataúd, que estoy muerto como tú”, dice uno de los versos de “Tarde Para Amar”, compuesta por Hernan Valdivia, nombre real del artista, y producida por Óscar Tufic, mejor conocido solo como Tufic.

Cututo musicaliza la culpa por el distanciamiento filial atribuido por el orgullo que imposibilita el perdón, lo que convierte en la muerte como la única solución.

Cututo entre la terquedad y el despecho

El cantante peruano continúa con el lanzamiento de sencillos que le den identidad a su proyecto, el cual comienza a estar enmarcado por la pena y el tormento amoroso. Durante 2026 ha integrado “Aunque Tú No Sientas Nada” y “La Viuda Negra” a su repertorio.

La primera es una canción de obstinación que enmarca el degrado de los límites que la indiferencia del amor puede provocar; mientras que “La Viuda Negra” describe el declive de una relación amorosa que encuentra consuelo en la venganza, la negación y la dependencia emocional a un vínculo que está roto.