¿Qué haces cuando tienes todo y ya no te preocupas por dar el siguiente paso perfecto? Cuando en 32 años de carrera has ganado premios Grammy, NME Awards, MTV Awards, BRIT Awards, entre otros. Y sobre todo, cuando has creado un sonido particular que hace que los fans te reconozcan y te reclamen cuando lo has perdido, pero te apoyen cuando vuelves a él.
Con el lanzamiento de ‘The Wow! Signal’, en una reciente entrevista para el medio digital NME Magazine, el vocalista Matt Bellamy declaró que mientras más mayor se vuelve su audiencia, más se aleja y las personas se desmoronan, tienen adicciones o pierden la cabeza. Pero por primera vez, se permite creer que sus fans estarán ahí para él porque los necesita.
Y sin duda, Bellamy es consciente de sus palabras porque hay mil y un historias entre sus fans que llevan a la banda tatuados o en el soundtrack de sus vidas. Personalmente, fueron la primera banda que vi en vivo tras la muerte de mi papá y desde 2013 ya no los solté.
Es con este disco que MUSE nos lleva por un recorrido auditivo de lo que fueron, son y serán.
Ver esta publicación en Instagram
MUSE y la pérdida de control
En el fandom muser, Matt es conocido por hacer álbumes conspiranoicos de alienígenas o temas políticos, pero para ‘TW!S’ se permitió no tener el control absoluto sobre contar una narrativa lineal, porque hay canciones que hablan del espacio para pasar al amor y luego al desamor. No todo el disco es como un episodio de The x files.
Además, para el británico fue un ejercicio de vulnerabilidad y catarsis al contarle al público los sentimientos experimentados por su separación, la juventud y la madurez, hacer retrospectiva en su vida y saber qué pasará con el futuro, sin tener certeza de algo pero a la vez tratar de buscar un motivo para recordar que solo somos humanos.
Inspirado en la señal de radio proveniente de la constelación de Sagitario captada en 1977 por el astrónomo Jerry R. Ehman, Bellamy se inspiró para explicar que como humanos necesitamos encontrar respuestas a cosas inexplicables, ya sea que estemos pasando por un mal momento o necesitemos una guía para no sentirnos perdidos.
“Si hay un tema es sobre buscar un poder superior y no saber qué es: ya sea inteligencia alienígena, Dios (o) inteligencia artificial volviéndose Dios”. Matt Bellamy para NME.
Otro punto de partida importante para su décimo trabajo de estudio es su separación de la modelo Elle Evans, madre de sus dos hijos: Lovella y George. El matrimonio se llevó a cabo en agosto de 2019 y la separación a mediados de 2025, la razón no ha sido dada a conocer.
“ Esa es, en realidad, la razón de ser del álbum. Me gustaría que la gente pudiera deducir algunas de las cosas que pasaron a partir del propio álbum”. Matt Bellamy para NME.
Al igual que en trabajos pasados, el trío conformado también por Dom Howard y Chris Wolstenholme, productores y escritores, y su músico de apoyo conocido en los shows, Dan Lancaster, quien participa como mezclador, es importante para entender que ‘TW!S’ tiene sonidos característicos de Muse, pero también nuevos sonidos para la banda.
Lancaster, quien se unió a los músicos para tocar en las giras de la era ‘Will Of The People’ ha producido, escrito y mezclado para artistas como Bring Me The Horizon, Blink 182, One OK Rock, Don Broco, Lower Than Atlantis y 5SOS.
Esto explica por qué hay sonidos de metal, rock, dubstep, electrónica, sintetizadores y hasta la participación de la Orquesta Metropolitana de Londres. Un dato no menos importante es que el escenario de grabación fue el Abbey Road Studios, famoso por el álbum de The Beatles fotografiados en su cruce.
La madurez de Muse para mostrar su humanidad
‘The Wow! Signal’ está compuesto por 10 canciones y cada una de ellas son un regalo a los 32 años de carrera de los músicos originarios de Teignmouth, Inglaterra. Todo el álbum se siente como una regresión a trabajos previos, pero sin dejar esa etapa en la que Matt trató de probar con el rap y los sintetizadores. Odiada por algunos.
La primera canción es “The Dark Forest”, con duración de 5 minutos y 15 segundos, con un sonido directamente evocador a “Knights Of Cydonia” del ‘Black Holes And Revelations’, con una vibra de película de western y la orquesta dirigida por Andy Brown, los violines, las percusiones, el contrabajo y el violonchelo junto al coro Crouch End Festival Chorus son ese recuerdo de 2006 para los fans más fieles.
“Nightshift Superstar” es, a título personal, la canción que sigue con la tradición popera y electrónica plasmada en trabajos como “Simulation Theory” y “Will Of The People”. Es pegajosa y bailable, disfrutable como inspirada en ABBA, según palabras de su autor. Lo lindo de ella es que la hija del vocalista, Lovella Bellamy de seis años hace voces secundarias.
Un guiño que no puede dejarse pasar, pues el hijo mayor Bing Bellamy tuvo también una participación en ‘The 2dn Law’ antes de nacer. El también hijo de la actriz Kate Hudson tiene en la canción “Follow Me” el sonido de los latidos de su corazón.
“Shimmering Scars” es la canción más personal de Matt, en ella refleja cómo sus anhelos se fueron a las estrellas en el espacio y desaparecieron. Como el carbón o la madera cuando aún está prendido después de apagarlo, lo que inició ese fuego se ha ido menos la responsabilidad de que cada quien cargue con la culpa de lo que pasó en la relación.
Was I not enough?
Was I not enough?
What still remains?
I don't wanna break
Was I not enough?
Was I not enough?
I can't start again
I carry half the blame
I carried half the blame
“Cryogen” es otro recordatorio inmediato a las guitarras de “Plug In Baby” del disco ‘Origin Of Symmetry’, con esa euforia en un estadio, las ganas incontrolables de brincar y corear la letra; una canción indispensable en los conciertos, explosiva y ya un clásico.
Esta canción toma a Europa, la luna helada de Júpiter cubierta por una gruesa capa de hielo que debajo alberga un océano de agua salada, como una metáfora para explicar aislamiento y desolación emocional. El protagonista está en la superficie como algo pequeño y su amada es la luna, jugando con cryogen que suena similar a ‘’cry again’’ y tras las altas temperaturas viene la incapacidad de volver a experimentar sentimiento alguno.
“Be With You” suena a un track absolutamente romántico y el amor se expresa de diversas formas. Esta podría ser una carta de amor del cantante y de la banda a los fans acompañada del órgano de una iglesia. Expresa la necesidad de tener un lugar seguro al cual correr y encontrar un poder superior que te sostenga en tiempos difíciles. “It’s got to be with you”.
Ver esta publicación en Instagram
El final del trayecto The Wow! Signal
“Hexagons” es la pieza que rememora a “Take a Bow” o “Space Dementia” con sus percusiones y su vibra espacial anuncian que el final del viaje está por llegar. Es una canción perfecta para mirar por la ventana mientras regresas del exterior o regresas en un avión porque muy democratizados los viajes espaciales no son.
Algo especial en este tema es que también suena a un outro que inunda un estadio para dar paso a otra canción como lo han hecho al tocar “Starlight”, pero en este caso es para dar paso a “The Sickness In You & I”, cuyo riff principal había se tocó por primera vez en abril de 2026 y su outro había sido usado usado como intro de “Unravelling”.
Esta última se lanzó el 20 de junio de 2025 y la ilustración del single recuerda mucho a alerta de spoiler: la escena final de la segunda temporada de la serie Twin Peaks, donde el personaje de Kyle MacLachlan se estrella en el espejo del baño al fusionarse con el personaje de Bob.
Creada por el artista brasileño Diberkato plasma esta fragmentación y un nuevo paso a dar de la agrupación para esta canción con sonido de metal progresivo con claras transiciones impredecibles, como el inicio lento con sintetizadores y batería marcadas para pasar a guitarras potentes y agresivas.
“Hush” es la gran sorpresa y el diamante que no sabíamos que necesitábamos. Creada en una hora y con la coincidencia de que la cantante Ellie Goulding fue su vecina de grabación, hicieron en conjunto este trabajo que comenzó como experimentación. Ellie simplemente preguntó si podía cantar en la canción y lo demás ya es historia.
La voz de Goulding añade un toque de suavidad al tema de sonidos electrónicos que te envuelven en el viaje emprendido a bordo de una nave, además de que muestra su versatilidad para participar en diversos géneros. Lo que terminó siendo un dueto muestra en su letra la necesidad de estar en silencio, libre de cualquier ruido, distracción, ansiedad o monstruo exterior que no te permita ese momento de calma.
La travesía termina con “Space Debris”, volviendo a la línea del espacio y la vida que no conocemos pero existe en él, es la segunda pista que le permitió a Matt ser totalmente honesto sobre sus sentimientos. De hecho, en entrevista para el periódico The Sun, el cantante de 48 años dijo que esperaba que los fans no le pidieran tocarla en vivo.
Usando analogías como la basura espacial y cosas rompiéndose para terminar flotando en la gravedad, para hablar sobre cómo la ruptura de su relación, la búsqueda de razones que le den sentido a lo que está pasando y el término de un amor se desmoronan para terminar a la deriva sin que uno de los dos pueda recuperarlo porque cada vez se aleja más y se vuelve imposible de alcanzar.
Muse ha dejado de deberle algo al mundo y su búsqueda de validación ya no existe. Este trabajo es un manifiesto de crecimiento que nos reconecta con una premisa fundamental: cuando enfrentamos lo irreconocible, nuestra psique, al igual que la música de los británicos, siempre termina regresando a casa.
Coral Trejo