MXVI: el trasfondo en la historia de Vaya Futuro

MXVI: el trasfondo en la historia de Vaya Futuro

El nuevo EP del trío tijuanense es un viaje introspectivo que recorre la historia de Vaya Futuro desde su origen, a través del presente, el pasado y el futuro, hasta llegar a lo más profundo de su sonido actual. 

Luis Aguilar, Miguel Ahuage y L.E. Ros integran Vaya Futuro, una banda que comenzó su trayectoria en el norte del país en 2015 y que pronto se mudó a la Ciudad de México para dar continuidad al proyecto.Desde su llegada a la escena independiente, Vaya Futuro experimentó con diversos matices creativos que les han permitido transitar a través de estilos sonoros, como el rock, el shoegaze y el dream-pop, sin perder el rumbo hacia la improvisación y espontaneidad que tanto los caracteriza. 

Después de enfrentarse a ‘El peso del mundo’ en 2020, la banda vuelve con MXVI, un EP que presenta las distintas facetas que encarnan el proyecto experimental. En entrevista para Naufraghost, Miguel Ahuage platicó sobre el trasfondo de MXVI para la banda, de la esencia y significado de las tres canciones que componen este material, de su primera parada en Ciudad de México y de la nueva etapa de Vaya Futuro.

 

''MXVI es un EP que hemos trabajado desde el 2015, hay una canción que se grabó en el Hotel Virreyes, cuando recién llegamos a CDMX, de manera muy austera. Todo fue improvisado y con lo que teníamos a la mano en ese momento’'.

Vaya futuro: salir del lugar de origen

En medio de una habitación de hotel, con instrumentos arcaicos, una computadora y una batería improvisada fue que nació “Sauerkraut, canción compuesta en 2015 de manera espontánea y que, seis años después, pasó a formar parte de un material discográfico de la banda. ''Son canciones que ya eran canciones pero que nunca habían encontrado su rumbo y que, aunque hayan sido grabadas hace tiempo, representan lo que somos actualmente como banda''.

Pese a que MXVI, primer single y canción que da nombre al EP, ‘Sauerkraut’'yEl hombre sin cabeza’ ya formaban parte de la historia de Vaya Futuro, los arreglos sonoros que la banda imprimió en ellas las hacen tres composiciones atemporales. ''El hombre sin cabeza es una presentación en vivo de cuando tocamos en el South by Southwest, pero si escuchas la canción original, verás que es una canción que ha ido evolucionando, sobre todo la segunda parte’’. 

¿Por qué decidieron elegir estas tres canciones en específico? ¿Qué significado tienen para ustedes?

MXVI es una entrega muy completa, creemos que estas canciones se complementan y se ayudan de cierta manera. Tenemos otros b sides que nunca han visto la luz, pero sentimos que estas tienen cierta homogeneidad, por eso quisimos ponerlas juntas en un EP, porque citan la discografía, somos una banda muy cambiante en la que cada etapa es muy marcada y decidimos sacarlo a flote. Estamos convencidos de no querer sacar lo mismo una y otra vez, hemos tratado de ser fieles a eso.

Ahora que hablamos de las etapas de la banda que se conjugan entre sí con este EP, pienso mucho en Islandia. Si ustedes vuelven a ese momento que vivieron en Greenhouse y después a lo que son ahora, a pesar de que se encuentran en constante evolución, ¿cuáles son los cambios más notables que perciben? 

Toda la influencia de Islandia fue una escuela para nosotros, un curso intensivo de producción. Creo que entramos con una percepción acerca del estudio y al estar ahí recibimos una clase maestra de cómo utilizar ciertos recursos. Creo que sí hubo un antes y un después de Greenhouse. 

El peso del mundo: una necesidad humana

''El peso del mundo es un disco bastante oscuro que refleja las situaciones por las cuales estaba pasando la banda, todo se imprimió de manera muy clara en esta entrega’’.

Y en cuanto a ‘El peso del mundo’, ¿cómo fue para ustedes producir este último material de larga duración en un contexto tan complicado para la música?

Comenzamos a grabar el disco a principios de 2019, en enero, y al principio no estábamos seguros de lo que vendría para la banda, entonces decidimos grabar el disco y después ver qué pasaba. Nos fuimos unos días a Tijuana, a casa de Ros, el bajista, para la producción del álbum y al estar ahí encerrados los tres nos dimos cuenta de que aún hay más para dar.

Todas sus canciones y materiales son muy diferentes entre sí pero pienso que, específicamente, ‘El peso del mundo’ tiene temáticas muy humanas que, a la vez, son también muy oscuras

Pensamos que las bandas actuales no tocan estos temas, los vemos en sonidos urbanos como el rap y el hip hop y como banda somos muy fans, pero se nos hace un poco triste que nuestros colegas no toquen estos temas tan humanos. Seguimos muy clavados en 'la canción de amor’, 'de tirar party’,’ de desamor’, pero hace falta una reflexión más cruda de la situación actual y de todo lo que nos rodea. No lo hicimos con esta intención, sino que fue algo muy sincero que sentimos como banda y decidimos darle un lado real y humano. 

'Que si quiero ride’: Vaya Futuro y su colaboración con Priscila Félix

Y en cuanto a su colaboración con Priscila Félix en 'Que si quiero ride’, ¿cuál fue su experiencia?

Es la primera colaboración que hacemos como banda, siempre estuvimos en contra de los featuring porque se nos hacen un poquito innecesarios, a menos que estén muy bien justificados. Ella se acercó a nosotros para producir y al principio no estábamos seguros y dijimos ‘a ver qué pasa’. Luis empezó a trabajar con ella y nos enseñó el demo, nos pareció muy chido y sentimos que, como Vaya Futuro, sí podíamos aportar algo a lo que estaba haciendo Priscila Félix.

Fue algo muy natural y nada forzado, estuvimos uno o dos días en el estudio porque todo salió muy rápido. Esta experiencia nos abrió el panorama sobre las colaboraciones, veremos qué se presenta en el futuro para ver con quién podríamos trabajar.

Entonces, no cierran la puerta a nuevas colaboraciones

Normalmente Luis y Ros se adentran más en el estudio, ya habíamos producido bandas pero nada como una colaboración. Hemos hecho varias cosas pero creo que para firmar un featuring se necesita un filtro muy especial, sentir lo que sentimos con Priscila Félix para que vuelva a suceder. 

Y ahora que el circuito musical está retomando su cauce, ¿tienen planes de hacer algunas presentaciones pequeñas?

Hicimos lo del Indie Rocks y como a los dos días nos pusieron semáforo naranja, entonces, por más que lo extrañemos y por más que hayamos dejado un disco en el limbo, aún creemos que es muy peligroso forzar los shows y exponer al público. Como banda, sabemos que es nuestra responsabilidad y somos conscientes, debemos vacunarnos y esperar un panorama más real, porque el semáforo verde no lo fue, fue lo que nos hizo caer hasta donde estamos ahora.