The Jungle Giants regresan a México - Entrevista

The Jungle Giants regresan a México - Entrevista

Entrevista por Alejandra Arévalo

Cuando aprendes a ver lo mejor de la vida, incluso un corazón roto puede convertirse en una razón para sonreír. Para Sam Hales, una experiencia negativa tras otra fue el detonante para que, cinco años después de su último lanzamiento, hoy podamos disfrutar de un nuevo álbum de The Jungle Giants: ‘Experiencing Feelings of Joy’.

Tras el lanzamiento de ‘Love Signs’ en 2021, la banda australiana alcanzó una audiencia cada vez más global, enamorando al público con una alegría contagiosa en medio de un energético indie pop que cobra aún más fuerza en vivo. En México tuvimos la suerte de apreciar este acto por primera vez en la edición 2022 del Festival Corona Capital y, tras un grato acercamiento con los fans de nuestro país, regresaron con una fecha en solitario, algo que repetirán en octubre de este año para presentar su nuevo álbum. 

‘Experiencing Feelings of Joy’, es un material que expande su universo sonoro a través de cuerdas en vivo e influencias del jazz, manteniéndonos en constante movimiento mientras procesamos la melancolía que habita en sus letras, una esencia bailable que los ha convertido en uno de los proyectos más carismáticos de la escena australiana.

Canción por canción, The Jungle Giants nos entregan una vez más una forma de ver salir el sol incluso en los momentos más difíciles. La clave es simplemente dejarse sentir. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que bailando?

¿Cómo te sientes ahora que ha salido el álbum y ves la reacción de la gente? ¿Eres de esos artistas que dicen: "Ya salió, ya pertenece al mundo, no tengo nada que ver con eso", o te importa un poco más la evolución del mismo material? 

Siento que ya lo entregué, ¿sabes? Ahora es para que todos lo disfruten. Pero ha estado pasando algo muy agradable, y es que me he vuelto a enamorar del álbum de una manera diferente. Ahora que sé que otras personas pueden escucharlo, se siente distinto, y mi canción favorita va cambiando todo el tiempo. Además, estamos empezando a tocarlo en vivo, lo cual es una experiencia totalmente diferente. Con algunas canciones, los fans están reaccionando con muchísima emoción, y es muy lindo verlo. Ves las reacciones directamente en sus caras. Estoy experimentando el álbum de otra manera y me encanta. Es muy refrescante y emocionante. Es una buena sensación.

Ahora que hablas de eso, ¿has sentido que había alguna canción de la que no esperabas la reacción que está teniendo el público? 

Sí, tenemos un tema que se llama "Is It Love?". Para mí no es una canción lenta, pero no esperaba que se sintiera tan bailable y con tanto ritmo en vivo. Cuando la tocamos por primera vez hace un par de semanas, todo el público empezó a moverse al ritmo de la música de forma natural, y eso que nunca antes la habían escuchado. Esto fue al principio, y lo tomé como una gran señal. Algunas canciones simplemente tienen sentido, esa canción me ha sorprendido. La hemos estado tocando mucho últimamente y está teniendo una respuesta genial. Así que es mi favorita en este momento.

Desde la primera vez que escuché a The Jungle Giants, "alegría" es la palabra que me viene a la mente. Si quiero sentirme feliz, pongo su música. Pero ahora que tenemos este título, estas canciones hablan más sobre relaciones, un poco de desamor y tal vez un toque de tristeza oculta. Incluso el título puede sentirse irónico. ¿Hubo algún punto en el proceso donde este título realmente se sintió genuino para ti? ¿Como si el desamor fuera algo por lo que sentirse bien?

La forma en que lo veo es que hubo mucha tristeza en la creación de este disco. Estaba con el corazón roto; incluso tuve bloqueo de escritor porque no sabía cómo escribir sobre eso. Estaba demasiado triste para escribir, así que estaba atrapado en ese ciclo. Cuando finalmente me detuve, procesé cómo me sentía y me abrí a lo que sentía, sin vergüenza, solo diciéndole a la gente cómo estaba, ahí fue cuando empecé a ser más feliz otra vez. Veo este disco como algo triste; algunos temas son tristes, pero cada canción es un paso de regreso a la alegría. El álbum es la culminación de un par de experiencias tristes que tenían que pasar para que yo pudiera ser feliz otra vez.

Hablas de la composición como un proceso para superar las cosas. ¿Qué significa realmente para ti componer desde un lugar siempre personal? ¿A veces piensas en cómo va a afectar esto a otras personas y cómo lo van a recibir?

Es una experiencia muy personal. Para mí, primero tenía que sentirme abierto. Tenía que procesar las cosas personalmente, y a medida que las procesaba, de eso iban tratando las canciones. No podía escribir sobre otra cosa. Eran estos nuevos descubrimientos, como yo superando algo, y cuanto más hablaba de ello, más sentía que realmente estaba saliendo adelante. Una vez que empecé a abrirme en lo personal fuera de la música, toda la música se convirtió en eso. Me encanta porque realmente es quien soy; no hay separación. El álbum soy yo celebrando que me he abierto, que no me guardo la vergüenza. Empezó de forma personal, luego surgió la música y ahora estoy aquí. Es difícil de explicar.

¿Dirías que tal vez cuando estás escribiendo, las cosas comienzan a tomar nuevos significados? Quizás transformas esos sentimientos en temas en los que ni siquiera estabas pensando, tal vez en una especie de introspección.

A veces pasa eso. A veces escribo y la canción puede convertirse en una multitud de cosas diferentes. Pero con este disco, algo que disfruté fue que cada canción se mantuvo exactamente sobre lo que trataba. Cada canción es bastante sólida, lo cual disfruté mucho. Por ejemplo, "Lovesick"; escribí esa canción en el piano de la casa donde solía vivir mi ex, ella se acababa de mudar al Reino Unido y yo solo le estaba escribiendo una carta. Pensaba: "¿Qué hora es para ti en este momento? Te has ido por tanto tiempo que casi olvido cómo sonríes". Solo le hablaba desde la tristeza. A medida que avanza la canción, soy yo escribiéndole, como una gran carta para ella. Se mantuvo en ese camino, lo cual disfruté. Como ejercicio de composición, fue agradable mantenerlo así de firme.

Ahora que mencionas que empezaste en el piano con esa canción, y sabiendo que la esencia de The Jungle Giants es esta música alegre y movida, ¿has pensado alguna vez en crear estas experiencias en canciones más lentas o tristes, o simplemente no va contigo?

Sí, lo hago. Me gusta tomar pequeños desvíos a veces. Hay una canción en el medio del álbum que se llama "How Can I Replace You" y es bastante extraña. Es esencialmente instrumental, pero metí un sample que dice: "¿Cómo puedo reemplazarte?". Tiene ritmo, pero es muy, muy expresiva. La estructura cambia de manera muy libre. Me gustó esa canción porque nunca esperé que sonara en la radio, no estaba pensando en que lograra nada, pero me gustó la fuerza o intensidad en la forma en que cambiaba porque yo estaba en un lugar muy triste. Luego miras canciones como la que cierra el disco, “World's Getting Smaller", que es solo piano, sin batería, una canción muy suave. Me gusta cuando un disco puede tener canciones bailables, canciones extrañas y luego un pequeño tema acústico o en piano.

Después de varios años sin lanzar un álbum, vuelven con un sonido que se siente más amplio y ambicioso, pero que sigue siendo inconfundiblemente The Jungle Giants. ¿De dónde surge esta nueva dirección sonora y qué querían expresar con ella?

Creo que una de las diferencias clave fue que simplifiqué la forma en que escribía. Escribí muchas de las canciones con la guitarra, solo con la guitarra, y luego las llevé al estudio. Eso fue muy diferente a cómo lo hacía en el pasado, donde solía armar todo en la computadora. Descubrí que fue un buen ejercicio porque al llevarlo al estudio lo mantuve simple. Me gustó mucho la idea de hacer unísonos en este disco. Para "Lovesick", por ejemplo, los acordes van de una manera y el bajo va marcando el ritmo de forma muy directa. Me gustó juntar los elementos y dejar un poco de espacio para la voz, lo cual era algo nuevo para mí. Tenía muchas ganas de cantar y decir cosas en este disco, así que me propuse dejar espacio para que se escuchara la voz.

Entre la composición inicial de una canción y el momento de entrar al estudio para grabarla, ¿cuándo entra el resto de la banda? ¿Hay un momento en el que cada uno escucha el tema y piensa: "Tengo una idea para esto"?

En realidad, yo escribo todo. Es un proceso de escritura en solitario. A veces la banda toca algunas cosas, pero a menudo soy solo yo a lo largo de las semanas. Sin embargo, esta vez quería que la banda estuviera muy involucrada. Por lo general, termino casi todo el demo y luego vamos a un estudio y metemos una sección de cuerdas, trompetistas o traemos a toda la banda. Quería animar a todos a divertirse, a agarrar una guitarra, hacer un sonido extraño y ver qué funcionaba. Hubo muchos accidentes afortunados y errores felices en este disco. Quería que todos se sintieran involucrados y con ganas de experimentar.

¿Sientes que hay una esencia de lo que son como The Jungle Giants? ¿Cómo equilibras el experimentar con mantener la identidad que ya tienen como banda?

Realmente creo que todo se trata de experimentar. Se trata de hacer la música que más te gusta. No me preocupa demasiado la identidad; creo que eso es algo inherente, está dentro de mí o de la gente que hace música. Podría hacer un género completamente nuevo en el próximo álbum y no me preocuparía si a mí me encanta. Solo tengo que hacerlo así. Espero que lo que lo mantenga constante sea el valor o el amor que se le pone. Eso es lo que me gusta mantener constante.

Siempre me llama la atención que algunos artistas hacen un tipo de música, pero escuchan algo totalmente diferente. En tu caso, ¿lo que escuchas e inspira termina apareciendo en tu música, aunque sea de forma sutil, o no necesariamente?

Hasta cierto punto, sí. Me encanta Caribou, me gusta la música dance, pero también me encanta el jazz instrumental y la música clásica. Paso la mayor parte del tiempo escuchando música sin voz, sin cantantes, y me encanta. Me gustan los viajes largos en auto escuchando cosas de jazz con trompeta; a mí me pone a pensar el cerebro. Me emociono, se me ocurren pequeñas ideas o canto encima, ¿sabes a lo que me refiero? Así que suelo pasar el tiempo escuchando música instrumental muy interesante.

Hay una energía muy positiva en sus conciertos y parece que el público conecta mucho con ella. ¿Qué es lo que más disfrutas de tocar estas canciones en vivo y cómo describirías la relación que han construido con sus fans a lo largo de los años?

Me encanta. Cuando estoy en el escenario, siento que estoy entre el público también. Siento la canción, reacciono a ella. Y me encanta hacer que la gente se sienta muy bienvenida a expresarse. Así que les digo: "¡Manos arriba!". Yo levanto las manos, bailo... Si haces que la gente se sienta cómoda, se van a expresar. A menudo me estoy divirtiendo igual que ellos, porque yo también estoy escuchando la música y reaccionando a ella. Cuando tocamos en México, nuestros fans son muy geniales, muy expresivos y cantan muchísimo. A veces cantan más fuerte que el propio sonido del lugar, lo cual me encanta.

Es curioso porque algunas de tus letras hablan de momentos difíciles, pero luego ves a miles de personas bailándolas y celebrándolas. ¿Cómo se siente estar en medio de eso? ¿Te sorprende esa transformación o es parte de la magia de tocar en vivo?

Creo que funciona bastante bien porque hace que se pase un mejor rato. Puedes bailar con la música, pero hay una vulnerabilidad en la voz, así que hay una honestidad en todo ello. Siento que funciona aún mejor para pasar un buen momento. Es como decir: "Todos estamos aquí, somos libres de expresarnos, yo me acepto, tú te aceptas". Creo que esa emoción realmente ayuda a conectar a todos.

Creo que funciona. Había un término para eso, ¿no? "Bailar triste" o "bailar llorando".

Sí, exacto. Ese es mi favorito. Bailar llorando.

Finalmente, regresan con fechas en  Canadá, Estados Unidos y México ¿Hay algo que puedas compartir con nosotros de estos shows?

Estoy muy emocionado. Te cuento que por fin regresamos a la Ciudad de México. Ha pasado mucho tiempo, pero estaremos allá a finales de octubre. Vamos a estar de gira con este nuevo álbum y armamos un show nuevo; tenemos nuevo diseño de escenario, nueva iluminación y hemos experimentado cambiando cómo suenan las canciones. Hemos extendido algunas partes, tenemos transiciones nuevas e intros diferentes. Prácticamente empezamos todo desde cero otra vez, así que se siente como una banda nueva. Es súper nuevo para nosotros.

¿Qué fue algo que realmente te impactó la primera vez que visitaste México? 

Siempre soñé con ir a México. Cuando llegamos por primera vez, fue un sueño hecho realidad. Me encantan los tacos, me encanta el mezcal. Todo tenía sentido en cuanto a la comida. Y descubrí que la gente en México es realmente apasionada con su música y su arte. Me sentí muy identificado. Cuando empezamos a conocer a nuestros fans, nos decían: "¿Qué estás escuchando? Mira esta playlist que hice". Me pareció genial porque todo el mundo comparte su música abiertamente. Así que realmente me sentí como en casa. Nos quedamos conviviendo con muchos fans después del show; íbamos a un bar a platicar y escuchar música. Siento que son mi tipo de gente.

Finalmente, siempre he pensado que The Jungle Giants es de esas bandas que pongo cuando quiero sentirme mejor o simplemente bailar un rato. ¿Tú qué escuchas cuando necesitas levantar el ánimo? ¿Hay algún artista o álbum que hayas tenido en rotación últimamente?

Curiosamente, una de mis canciones favoritas si solo quiero volverme loco es una vieja. Es de The Doobie Brothers, "What a Fool Believes". ¿La has escuchado? Es genial. Tiene una estructura de acordes que me parece la canción pop perfecta. Esa es mi canción favorita y la canto con mi mamá todo el tiempo. Es la canción que me prende, con la que me vuelvo loco.