Cerrar ciclos desde el amor - Entrevista con Marly Marly

Cerrar ciclos desde el amor - Entrevista con Marly Marly

Después de un año y medio de silencio musical, Marly Marly regresa con una nueva etapa creativa que marca el inicio de su primer álbum de estudio. Su sencillo “Arigato” no solo representa el arranque de este proyecto, sino también una declaración emocional: aprender a despedirse desde el amor, el agradecimiento y el perdón. En un contexto donde abundan las rupturas llenas de reproches, la artista apuesta por una narrativa distinta, más luminosa y consciente.

Entre guitarras, planeaciones independientes y una vida profesional que equilibra con su carrera como fisioterapeuta, Marly Marly ha construido un camino auténtico y profundamente personal. Hoy, más segura de su sonido y de su identidad artística, se prepara para compartir un material que ha madurado durante años y que promete mostrar una versión más honesta, conceptual y decidida de su universo creativo.

Estás estrenando música después de un rato, ¿cómo se siente estar de vuelta?

Bien, se siente raro, pero también muy emocionante. Ya había olvidado todo lo que implica, así que estaba corriendo de un lado a otro (risas). Tenía como un año y medio sin sacar música, pero esta nueva canción es la primera de un próximo álbum, por lo que se siente muy liberador. Al fin va a ver la luz y, hasta cierto punto, va a dejar de ser solo mía.

Mis canciones rondan mucho por mi mente; suelo acumular muchas ideas en mi cabeza, por lo que cuando llega el momento de compartirlas con el público, al menos yo siento un gran descanso mental. Ya sabes, como artista independiente es un trabajo súper arduo. Llevo un rato trabajando en estas canciones y para nada quiero que suene a que es una carga, porque en verdad es algo muy positivo, pero cuando pasa el tiempo uno piensa: “ya wey, suéltalo, tienes que cerrar ese ciclo, no se puede quedar abierto siempre”.

Cuando una canción nace tiene que ver la luz, tiene que ser compartida. Me gusta creer que esa es su naturaleza. Estas canciones ya fueron solo mías mucho tiempo y es hora de compartirlas para que sean de otras personas, para que tomen otro significado, otra razón de ser. Eso me emociona muchísimo.

Este nuevo camino inicia con “Arigato”, una canción bastante sana que nos enseña a decir adiós de una forma respetuosa, dejando atrás el odio o el rencor y simplemente sabiendo soltar, lo cual es muy bello. Creo que ya hay mucho odio en este mundo (risas).

Sí (risas). Bueno, como sabrás, arigato significa “gracias” en japonés. Justo es una canción que busca decir adiós desde el amor e incluso desde el perdón. Busca cerrar un ciclo sentimental y, de hecho, podría decirse que es la continuación de otra canción mía que se llama “Tú aquí, yo allá”.

Esta primera canción habla sobre la etapa rosa de una relación, donde a pesar de la distancia todo es bonito. Luego todo se acaba y de ahí nace “Arigato”, que llega para despedir todo eso que fue y que ya no es. Tristemente es una experiencia personal (risas), pero sí te puedo decir que en su momento fue muy bonito e incluso al final nunca sentí odio ni remordimiento; al revés, me sentía agradecida por haberlo vivido. Por eso quería despedirlo de una forma distinta, de una forma sana, como bien lo dices. Creo firmemente en el perdón y en que las cosas pueden terminar bien. Eso era lo que quería compartir a través de esta canción.

Gran forma de cerrar una relación, bastante neutra, sin necesidad de sufrir más de lo necesario.

Sí, claro que ese pensar no nació de la noche a la mañana (risas). Sí pasé por mi proceso de sanación, pero no es como que haya salido mal; solo digamos que al final no funcionó y eso también está bien.

Esta rola también viene acompañada de un videoclip que va muy apegado a la historia. ¿Cómo lo llevaron a cabo?

Es importante que lo menciones, porque en el video de “Tú aquí, yo allá” sale un muchacho que representa a esta persona, y ahora para el clip de “Arigato” sale el mismo chico interpretando al mismo personaje (risas). Es un colega y creo que fue un acierto desde el comienzo; sin saberlo, le dimos una continuación a la historia.

El video trata de que voy a dar un concierto justo para presentar esta canción. Junto a mis amigas repartimos flyers y en el proceso cruzo miradas con este chico, y todo se queda ahí, porque a pesar de ese encuentro nunca coincidimos realmente más allá de esas miradas. Estuvo divertido; le pedí ayuda a muchos amigos para que hicieran de extras y la pasamos muy bien montando todo.

¿Estás diciendo que el universo cinematográfico Marly Marly es real?

Sí (risas). De hecho, al inicio del video salgo sosteniendo una foto donde estamos vestidos igual que en el video pasado, así que las personas que estén más metidas en el “Marlyverso” lo van a entender.

Por otra parte, este single forma parte de algo más grande que estás cocinando: tu primer material discográfico. ¿Cómo te sientes de que vayas a tener tu propio álbum?

Estoy súper emocionada, pero también súper ansiosa. Ya quiero compartirlo y que todos lo escuchen. Ya tengo las canciones, pero no puedo compartirlas así de golpe porque, obviamente, hay que hacer una planeación para que me vaya lo mejor posible. En otra vida, donde quizá tenga muchos números en plataformas, tal vez soltaría el material de golpe y de la nada, pero uno es artista independiente y tenemos que hacer la luchita para salir adelante.

Respecto al sonido y estilo, “Arigato” es la canción más rock de todo el álbum; las demás están más orientadas al pop. Hay un par de baladas, hay un poco de todo. Llevo como cuatro años trabajando en esto; ya ha sido un montón de tiempo, pero creo que ha sido parte del proceso de autodescubrimiento creativo y artístico.

Entiendo, aunque siento que ese proceso fue fundamental para lograr definir tu propio estilo, ¿no lo crees?

Totalmente. Ya sé que aún no sale este álbum, pero ya tengo en mente lo que sigue: un segundo material, del cual ya sé cómo quiero que suene, de qué quiero que trate; incluso ya estoy pensando con quién producirlo. La verdad me gustaría terminarlo este mismo año. Por eso ya estoy bien ansiosa por compartir lo que tengo, porque quiero dar más, seguir creando y experimentando; tengo muchas cosas más que decir.

¿Qué proyección tienes una vez que salga el disco? Tanto en tu ciudad (Mexicali) como en otros lados, ¿a dónde te gustaría salir a tocar?

La idea es dar más shows en vivo. La verdad el año pasado toqué muy poco, casi nada. También es algo complejo porque acá en Mexicali hay una escena muy chida, con mucho talento, pero no hay tantas oportunidades para tocar y compartir tu música. Entonces sí me gustaría desenvolverme en otros lados de la República, poder viajar a la Ciudad de México y empezar a buscar nuevas oportunidades. Es algo complejo, pero sí estoy trabajando para poder lograrlo.

Es algo común dentro de la música, especialmente en el circuito independiente, que los artistas tengan un trabajo adicional a sus bandas y proyectos. Sin embargo, tu caso creo que es muy peculiar porque de día eres fisioterapeuta y de noche haces música, por decirlo de alguna manera. ¿Cómo es esa vida?

Es súper complicado (risas). Es como tener un hijo y, obviamente, la música es el hijo. Me gusta verlo de la siguiente manera: al ser tu tesoro, requiere mucha inversión de tiempo, dinero, dedicación y cariño, pero vale muchísimo la pena. Posiblemente ha sido el mayor reto de mi vida. Ambas carreras me apasionan muchísimo y encontrar un equilibrio para mantenerme en los dos barcos es algo de lo que realmente me siento orgullosa.

En algunas ocasiones mis días suelen ser muy locos: atender a mis pacientes y luego salir corriendo a mis clases de guitarra; otros días ver a un paciente nuevo y posteriormente tener una junta para revisar cosas de Marly Marly; y en la noche ponerme a estudiar. Además, a todo eso súmale que trato de mantener a flote mi vida social y familiar. Mi agenda a veces es un completo caos (risas), pero también tengo la fortuna de trabajar con gente increíble que cree en mí, que cree en el proyecto y que ha sido fundamental para seguir aquí creando cosas. Tengo un gran equipo que llegó para aportar de la forma más positiva.