Prehistöricos y su historia de amor con México - Entrevista

Prehistöricos y su historia de amor con México - Entrevista

Hay proyectos que trascienden fronteras y que encuentran un hogar lejos de donde nacieron. Ese ha sido el caso de Prehistöricos, una de las propuestas más entrañables de la música independiente latinoamericana, que a lo largo de los años ha construido un vínculo profundo con el público mexicano. Canciones que acompañaron amores, despedidas y momentos de introspección encontraron eco en miles de escuchas que hicieron de este proyecto chileno una parte importante de sus vidas. Ahora, después de una larga espera, ese cariño se transformará nuevamente en encuentro con una serie de presentaciones que marcan el esperado regreso de la banda a México.

En medio de este emocionante momento, conversamos con Tomás Preuss, mente y corazón detrás de Prehistöricos, sobre el lanzamiento de “Rosa de Nepal”, la próxima llegada de “Rosal, el disco más íntimo y orgánico de su carrera reciente, y la emoción de volver a encontrarse con un público que ha sido fundamental para la historia del proyecto. Entre recuerdos, reflexiones y nuevas canciones, el músico chileno nos compartió cómo nació esta nueva etapa y por qué México sigue ocupando un lugar tan especial dentro del universo de Prehistöricos.

Arranquemos con lo más reciente. Estás presentando "Rosa de Nepal", una canción que suena distinta a tus trabajos más recientes. ¿Cómo surge este sencillo?

Es una canción diferente y, de alguna forma, más cercana a los inicios de Prehistöricos. Es el primer adelanto de ‘Rosal’,  un disco que verá la luz muy pronto y que marca una nueva etapa mucho más folclórica, latinoamericana y acústica, aunque también incorpora herramientas digitales dentro de la producción.

Con “Rosa de Nepal” tenía una idea muy clara: quería hacer una canción sencilla. No buscaba una producción llena de capas o arreglos complejos, sino algo directo y honesto. Lo curioso es que lograr esa sencillez terminó siendo un trabajo enorme (risas).

El disco está construido sobre esa misma idea. Hay ritmos latinoamericanos, melodías muy presentes y una fuerte influencia de la poesía chilena. Quise rescatar nuestra fragilidad y nuestra identidad. Además, en este caso se trata de una canción romántica, algo distinto al tono más melancólico o doloroso que suele asociarse con la banda.

¿Qué hará especial a este nuevo álbum?

La historia detrás del disco es lo que lo vuelve especial. Durante mucho tiempo estuve trabajando en otro álbum, más cercano al universo pop y electrónico de ‘Telepatía’. Ese proyecto sigue existiendo y seguramente también verá la luz más adelante. Pero en medio de ese proceso me fui a vivir lejos de la ciudad durante una temporada.

Allá volví a componer como cuando empecé: guitarra, micrófono y grabar. Sin demasiadas expectativas ni estructuras. En una semana aparecieron varias canciones que terminaron convirtiéndose en “Rosal’

Guardé ese material durante un tiempo porque lo sentía muy personal. Sin embargo, cuando se lo mostré a la banda, todos coincidieron en que esas canciones tenían que salir. Las trabajamos, las terminamos y en pocos meses el disco estaba listo.

Es un álbum muy intuitivo, muy conectado con la emoción. Habla del amor, del dolor y de esa identidad latinoamericana que muchas veces es difícil explicar con palabras, pero muy fácil de sentir.

Este lanzamiento llega en un momento muy especial, porque estamos a unos días de tu esperado regreso a México. ¿Cómo te sientes ante este reencuentro? 

Muy feliz. Es algo que tenía que pasar. La relación con México ha sido enorme desde los primeros discos. Constantemente recibo mensajes de personas que me cuentan cómo las canciones han acompañado distintas etapas de sus vidas. Muchas veces terminamos teniendo conversaciones muy profundas y eso tiene muchísimo valor para mí.

Además, no solo regresamos a Ciudad de México; también visitaremos ciudades donde nunca habíamos tocado, como Guadalajara, Querétaro o San Luis Potosí. Durante años prometí que volveríamos y ahora por fin es una realidad.

Ser músico independiente en Chile puede ser muy difícil, por eso el cariño que hemos recibido desde México siempre ha significado muchísimo para nosotros. Incluso tengo pensado quedarme una temporada después de la gira. Siento que todavía hay mucho por descubrir y muchas cosas por agradecer.

Anunciaste el concierto en Ciudad de México y las entradas se agotaron en cuestión de horas. ¿Cómo recibiste esa noticia?

Fue increíble. Nos llenó de confianza y emoción.Cuando preparas una gira siempre existen dudas, pero una respuesta así te demuestra que las canciones siguen conectando con las personas. Llegamos con mucha ilusión y con ganas de entregar el mejor show posible.

¿Imaginabas una respuesta tan inmediata?

La verdad es que no. Siempre he confiado mucho en México, pero aún así fue una sorpresa. Lo más bonito es pensar que detrás de cada entrada hay una historia. Hay personas que crecieron escuchando estas canciones y que siguen regresando a ellas años después. Eso demuestra que la música permanece viva gracias a quienes la escuchan.

Muchos te descubireron en México gracias a la serie de "Bienvenida Realidad". ¿Cómo cambió este país la historia de Prehistöricos?

Muchísimo. Recuerdo perfectamente cuando la serie comenzó a tener impacto y las canciones empezaron a llegar a nuevos lugares. Nunca imaginé que terminaría existiendo una conexión tan fuerte.

Hoy, cuando revisas las plataformas digitales, México y Chile aparecen prácticamente al mismo nivel de audiencia. Eso dice mucho. Por eso me gusta pensar que Prehistöricos es, en parte, un proyecto mexicano. Las canciones siguen existiendo porque hay personas que las escuchan, las hacen suyas y las mantienen vivas.

Internet también ha cambiado mucho la relación con quienes escuchan la música. Antes era imposible tener contacto directo; hoy recibo mensajes constantemente y disfruto mucho conocer las historias detrás de cada escucha.

Después de tantos años, esos puentes siguen ahí. Por eso siento que ahora me toca regresar y descubrir qué es lo que nos ha mantenido tan conectados durante todo este tiempo.

¿Qúé puede esperar el público mexicano de estos conciertos?

Vamos con la banda completa y con muchas ganas de celebrar. Será un show potente, muy parecido al que presentamos en Chile, pero pensado especialmente para este reencuentro. Además, el cariño que recibimos desde México hace que siempre nos sintamos como en casa.

¿Ha sido complicado constuir el setlist para este regreso?

Muchísimo. Son muchos años sin tocar en México y hay canciones de distintas etapas que la gente quiere escuchar. Por eso decidimos construir un recorrido por toda la historia de Prehistöricos.

Habrá clásicos como “Que Suba el Momento”, “Ya No Te Espero” o “Distintos”, pero también canciones nuevas. Quiero que México forme parte de esta nueva etapa desde el principio.

Va a ser una celebración muy especial. Tengo muchas ganas de volver a cantar junto a toda esa gente y recordar que Prehistöricos no es solamente una banda: es una historia que hemos construido entre todos.