'Norteña': el universo hogareño de Julieta Venegas

'Norteña': el universo hogareño de Julieta Venegas

La pluma de Julieta Venegas es un caleidoscopio de emociones, situaciones y temáticas, que no muestra timidez al momento de aventurarse a nuevos territorios musicales; como lo demuestra en 'Norteña', su décimo álbum de estudio, una travesía completa por los paisajes emocionales y vivenciales de la tijuanense.

Mirar hacia adentro se vuelve una tarea casi automática en esta última entrega, dónde la familia, la tradición y la celebración confluyen con la melancolía, el amor, la amistad y la despedida como elementos que confeccionan un universo sonoro -constituido por historias personales y ajenas- que rescata memorias, y las musicaliza con los sonidos del regional mexicano, pero filtradas por la esencia alternativa de Venegas.

'Norteña' retoma el brillo apacible de la voz de la artista mexicoamericana, donde mediante 12 pistas reconfigura al norte desde una óptica sensible, transparente y orgánica; lo que reafirma la honestidad de sus composiciones.

No es solo una construcción sentimental, sino también una declaratoria de que hay lugares y personas que transforman la manera de percibir el mundo; 'Norteña' es una más en la multiplicidad de facetas que Julieta Venegas resguarda como tesoros auditivos que abrazan con la misma intensidad tanto al sentimiento como a la razón, este último al tomar consciencia de las realidades sociales.

Además, de la mano de Bronco, Natalia la Fourcade, Meme del Real, El David Aguilar, Ruzzi y Yaritza y su Esencia, 'Norteña' se vuelve un punto de encuentro para distintas narrativas, géneros y voces de la escena latinoamericana actual.

Si bien, el disco emula a los recuerdos e influencias musicales de la artista, jamás se despega de la esencia que la ha convertido en un ícono del pop rock latinoamericano. 'Norteña' combina el requinto, las cuerdas y las estructuras de la música regional mexicana, pero en él también se esconden los sonidos identitarios de anteriores entregas como 'Sí', 'Otra Cosa' y 'Tu Historia'.

Familia, tradición e identidad tijuanense en 'Norteña'

Transformar el tormento emocional en serenidad es una de las claves de 'Norteña', donde la melancolía se convierte en las venas principales del amor, la lealtad y la crítica social.  

El álbum despega con “Tiempos Dorados”: una carta al tiempo. La melodía no pretende reclamar, sino adentrarse en la percepción real de que todo aquello que fue felicidad tarde o temprano se convertirá en un recuerdo.

La fugacidad, el dolor y la añoranza se mezclan con el sentimentalismo del pasado, que mediante su narrativa genera nostalgia por regresar a momentos donde el sosiego de la vida se enfrenta a la inquietud por la llegada del futuro.

En “La línea” se despliega la emotividad que genera la interferencia territorial entre las personas, al enaltecer los lazos familiares y amorosos que el plano físico no logra romper.

Sin politizar, Venegas lanza una fuerte crítica a las dolencias provocadas por las decisiones que el rezago económico, la inseguridad o los contextos individuales orillan a las personas a tener que movilizarse, dejando de lado a sus familia y amigos, en general, una vida completa; una rutina en personas del norte y el resto del país.

En compañía de la agrupación Yahritza y Su Esencia, también mexicoamericana, reclaman el no olvido y la bravura del amor ante la tempestad.

Más adelante, en “Leyendas de Tijuana”, Venegas construye una oda a la ciudad que la vio crecer. Habla sobre la resistencia de un sitio que no solo recibe al nacional, sino también al extranjero. Es una melodía que enaltece el cariño por un sitio que modifica sus paisajes urbanos, pero preserva su historia mediante la paz guardada entre sus montañas.

La familia, los paisajes y la tradición de una cultura está embrollada entre “Leyendas de Tijuana”, que se transforma en un poderoso motor de identidad.

La línea tópica continúa y “Esquina del Mar” trastocan la melancolía de regresar a sitios que fueron ejes fundamentales de la vida de una persona, como lo es Tijuana para Julieta Venegas. Mediante esta, relata cómo la migración atrae constantemente a los sentimientos de añoranza por todo lo que se encuentra lejos; asimismo, retoma su historia y musicaliza sus recuerdos, tales como los fracasos amorosos y el dinamismo personal.

El álbum cierra con “Te Celebramos”, un corrido tradicional que tiene como eje central la paternidad; la canción es un himno a la vida del padre de la tijuanense, que mezcla gratitud, cariño y admiración.

De música y amistad en 'Norteña'

'Norteña' también reconoce que hay personas que se convierten en familia a través del tiempo, pues las experiencias, los secretos y la compañía en momentos difíciles son los que hacen que los lazos consanguíneos se dejen de lado.

La segunda escala de la placa es “Tengo que Contarte”, junto a Natalia Lafourcade, un retrato musical de la pérdida de rumbo, la compañía y la reanudación de la vida. La pista es una carta confesional que, más que ser canción, se convierte en una plática entre dos amigas que han transitado juntas por momentos tormentosos de la vida. 

Además, no solo es un “palomazo” femenino, sino que une a dos de las voces más representativas de la música mexicana actual, en la que ambas artistas juegan con la bravura escondida dentro de la empatía al ser transparentes con personas que se han convertido en familia.

Lo mismo ocurre en “Amigas”, interpretada y coescrita por Ruzzi, un relato musical sobre la amistad, y cómo estas se transforman a través del tiempo por las convicciones individuales, los sueños y las rutinas.

Venegas hace evidente una desconexión entre dos desconocidas con recuerdos compartidos; es realista y olvida la idea del "para siempre" dentro de las amistades, pues recuerda que este también puede convivir con el recuerdo.

'Norteña', un espacio para los reencuentros amorosos

El sello distintivo de Julieta Venegas no podía estar fuera de la concepción de 'Norteña', pues el amor es uno de los tintes sonoros que guían este viaje musical representado por el enamoramiento, la despedida y el reencuentro.

Luego de nueve años, Bronco une nuevamente su voz junto a la de Julieta Venegas en una melodía que narra cómo dos historias convergen para sanar y retomar una rutina amorosa que quedó incompleta a consecuencia del tiempo. “Volver a Ti” reflexiona sobre la despedida, y las sensaciones y acciones que están de por medio, tales como el arrepentimiento y el sentimiento de soledad.

La canción busca una reconciliación, mediada por la atracción de reavivar los sentimientos y reconfigurar una relación que aún no corta su línea del amor.

Al igual, “Caprichos del Azar” le canta al albur que es el amor, un territorio de apuesta, dónde se gana, se pierde y se puede volver a comenzar. Junto a El David Aguilar la canción encuentra inspiración en el cruce entre dos personas que alguna vez se amaron, delimitado por la fuerza de las casualidades.

Además, es una declaratoria de los pormenores y altibajos ocurridos en la temporalidad en la que la realidad desconecto dos vidas, las transmuto y las volvió a unir.

“Lo Que Va a Pasar”, en compañía de Meme del Real, trastoca los tormentos del amor, y como estos conllevan al miedo de experimentar sensaciones románticas. En esta, la vulnerabilidad de las personas es concebida mediante el temor de aventurarse a nuevas experiencias.

La melodía toma como referencia ambos polos del enamoramiento, desde el miedo a lo desconocido hasta la apertura a los sentimientos, pues narra cómo el amor rebasa a la timidez y le da una puntada sorpresiva al destino.

La esencia de Julieta Venegas en 'Norteña'

'Norteña' se aventura a hacer una reinterpretación de los sonidos que criaron a Venegas, sin embargo, nunca se aleja de su esencia, muestra de ello es “Callaron las Canciones”; una de las más cercanas con la naturaleza pop de Venegas.

La pista es una meditación sobre el amor, desde la perspectiva romántica y la familiar, al poner en paralelo la idealización de la pérdida contra las emociones reales de salir de la vida de las personas.

“Callaron las Canciones” hace un recuento de los clichés dialógicos declarados tras una despedida o separación, y los minimiza al recordar que el desconsuelo es mucho más de lo que se suele contar; pero también pone en choque todo aquello que viene del otro lado de la aflicción: el bienestar post dolor.

El nombre del track es una metáfora de cómo en el plano real no hay poesía que consuele el dolor, porque en él viene intrínseco y no se compara con la aflicción que solo un enamorado, que ha perdido su contraparte, experimenta.

En “Callaron las Canciones” se escucha “Oleada”, del disco 'Otra Cosa' al puro estilo de 'Norteña'.

Pero, ¿dónde nació esa esencia tan identitaria de Julieta Venegas? Desde la aventura. En “Terca” la narrativa es la efervescencia por lo nuevo, en combate con la duda y la soledad. La canción musicaliza los conflictos cotidianos generados por salir de la zona de confort.

“Terca” es la historia de Venegas embrollada con una visión picaresca de las andanzas de seguir sus sueños de hacer música.

Lo que hace 'Norteña' es confeccionar un viaje musical con escalas obligatorias por la nostalgia, el amor y la familia. En cada una de las canciones encapsula recuerdos que se vuelven en confesiones orgánicas de lo que significa la tradición del norte mediante una interpretación personal del regional mexicano, que aterriza en las narrativas emocionales de Julieta Venegas.

'Norteña' incorpora un nuevo paisaje en el universo de la norteña, uno con altas montañas, calidez emocional y sonrisas eufóricas al ritmo de un viento estridente que susurra sus raíces, autenticidad y madurez musical al compás de su historia.

Con 'Norteña' el universo sonoro de Venegas se expande para recordar cómo la dicha y la tempestad se pueden convertir en una fiesta, que sabe mejor en compañía de familia y amigos, pues, sin dejar de lado la prominencia de su acordeón y sus cuerdas, celebra las aristas emocionales de la vida y crítica, desde el amor, las penitencias sociales.

La décima placa hace que la norteña continúe con su propio universo, uno que ahora tiene un nuevo escenario: el hogar.