La llegada de los dos mil se convirtió en un cruce de sonoridades experimentales que nutrieron la inquietud de figuras de la escena musical contemporánea, entre ellas Pambo; la que como un tributo a las voces resonantes de aquella época encuentra en el jugueteo, la tristeza y el gozo un cruce de inspiración para involucrarse en un territorio inexplorado en su carrera.
El disco, aún sin nombre definido, toma aliento de artistas como Black Eyed Peas, The Cranberries y Justin Timberlake para lograr retratar cuestionamientos que antes no habían nutrido la pluma de Pambo; mediante la unión de géneros que van desde el pop rock hasta el reggae, sonidos que acrecentaron su espíritu musical cuando soñaba en convertirse en cantante.
Los primeros sencillos en destacar la nueva esencia de Pambo llevan por nombre “Quedarnos en Pijama” y “Romantiqueo”, canciones que denotan su atrevimiento musical al romper el molde de anteriores entregas como 'La Princesa Caballero: Lado A' o 'Lo Que Mi Corazón Desea Mis Ojos Lo Ven'.
“Es un poco atípico al sonido que normalmente yo hago, me gusta mucho más la música triste, un poco más solemne, sí prefiero generalmente explorar la tristeza, la nostalgia o la melancolía (…) El pop feliz me da hueva, entonces fue como permitirme disfrutarlo (en el disco), porque eso es poco común para mí”.
En entrevista para Naufraghost, la artista habló sobre sus sencillos promocionales, la mujer en la música y los procesos de composición que la han llevado a ser fiel a la melancolía.
¿Estar en pijama es una necesidad, un estilo de vida o una aspiración para muchos?
En estos tiempos es un privilegio. Al ser un privilegio genera una aspiración, aunque muchas veces se ha dicho que el que te quedes en pijama es una forma de “huevoneo”, siento que también ahorita si tienes el privilegio de poder hacerlo es un desafío al sistema.
Mientras que en “Fondo” nos haces ver que el dolor no se puede tapar con un dedo, con “Quedarnos en Pijama” nos recuerda que es válido tomar un descanso. ¿Hay una conexión entre ambas creaciones, desde la vivencial hasta la lírica?
Mauro Muñoz hizo conmigo “Fondo”, junto con Agris y Caztro, y también hizo conmigo “Quedarnos en Pijama”, entonces ese puede ser un hilo conductor, pero realmente no lo pensé así. No hay una correlación directa, pero sí creo que yo siempre voy a tratar de plantear una invitación hacía ver hacía adentro, aunque la canción sea feliz y parezca que está hecha para afuera, siempre voy a preferir la música que te hace cerrar los ojos para después abrirlos.
“Fondo” es un duelo profundo en el que parece que el tiempo no existe y “Quedarnos en Pijama” es como la forma de extender algo bueno que te está pasando.
Antes de “Quedarnos en Pijama”, ¿recuerdas cuáles son las canciones que escribiste vistiendo ese atuendo?
Hace mucho no compongo en pijama, porque hace mucho no compongo sola. Es muy común que ahora nos juntemos a componer en equipo. Me gusta mucho la pijama porque es parte de mi intimidad y soledad, entonces no es algo que necesariamente comparta con otras personas, ni colegas, es algo que me guardo para mí.
Romantiqueo: más allá del conqueteo
Pambo toma la disposición amorosa como guía necesaria para la creación de “Romantiqueo”, una melodía que expresa los sentimientos atrapados en el limbo entre el coqueteo y el cariño, al presuponer que existen conexiones breves en las que las promesas, las emociones y el roce físico es “de entregarse al amor un ratito”.
“Es como jugar al amor, es algo que me parece divertidísimo”.
Hacer canciones es tu forma de llorar, tal como lo mencionas en “Grabación 371”, pero ¿consideras que “Quedarnos en Pijama” y “Romantiqueo” podrían ser consideradas tus lágrimas de felicidad?
No creo que la felicidad de la que hablan estas dos canciones sea suficientemente amplia como para generar lágrimas, más bien es pura gozadera, no es algo tan profundo, es algo más momentáneo, más frágil. Y por eso creo que es más divertido, algo tranqui, algo chill, algo bien, dirían por ahí.
¿Y cuál es la composición que disfrutas más, la feliz o la triste?
Triste por siempre y para siempre. Me parece más inspiradora e ineludible, hay muchas cosas que te llevan a lugares más profundos, pero tampoco se puede vivir ahí todo el tiempo, hay que salir a pasear en la gozadera.
Pambo: los discos son fotografía del momento
Con un repertorio musical que va desde 'Poprocks' hasta 'Lo Que Mi Corazón Desea Mis Ojos Lo Ven', la artista percibe a cada uno de sus discos como un reflejo de las sensibilidades y experiencias que destacan durante su creación, premisa que permea en la construcción de su próximo álbum, el cual reconoce como una fotografía única de los pedazos de su vida; acto que la ha divertido durante su proceso de composición.
“Antes pensaba que los discos tenían que ser como obras maestras que quedarán para toda nuestra vida, ahora pienso que solo es una foto de lo qué estás viviendo, qué te está pasando o en qué estas. Así que tómale una foto a eso, hazla canción, sácalo y lo vas a poder ver”
Asimismo, no solo reflexiona sobre el tiempo y el jugueteo amoroso, sino que también le hace recordar la importancia de que las voces femeninas resuenen en la escena, así como la negativa a delimitar las temáticas de los que históricamente solamente están permitidas para las voces masculinas.
“Con “Romantiqueo” me dije 'atrévete a cantar eso, porque es muy fuerte' porque sí diría un hombre 'ven ven ven, con una mano te quito el sostén y con la otra me porto bien' , que no necesariamente sería algo donde estuvieran más mujeres eso sería parte de una canción, me parece importante reflexionar acerca de eso (…) eso así va sembrando gotitas”.
En mayo pasado cerraste la era de tu anterior álbum en el Foro la Paz, ahora ¿en qué recinto te gustaría abrir esta nueva etapa?
Este disco en específico me gustaría tocarlo en puros festivales; está pensado en grande (…) es un disco que está orientado hacía lo masivo, que sea fácil de entender y digerir, que necesite movimiento y me gustaría festivaliar un poco el próximo año con este álbum.
Los sencillos que construyen su quinto álbum de estudio saldrán en lo que resta del año, sin embargo, más allá del jugueteo mostrado en “Romantiqueo” y “Quedarnos en Pijama” también destacó la inspección de la tristeza, recurso obligatorio para la visión musical de Pambo.
“Sigue siendo un disco muy pop, pero se empieza a poner un poco más tristón. Se acabó la felicidad, se acabó el jaja y el jiji, y empezamos con la lagrimita de nuevo”.
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José Solorzano