Crear música para multipremiados dramas surrealistas de personajes con hot dogs en lugar de dedos en sus manos, para su primer blockbuster de superhéroes y para un catálogo propio de electrónica experimental no solo es evidencia de la versatilidad de Son Lux; también es indicador de una huella musical auténtica e inconfundible, de potencia cinematográfica y espíritu libre.
Como Néstor Almendros, el director de fotografía mejor conocido como “el hombre que pintaba con luz” por la manera en que construía atmósferas con luz en movimiento, Son Lux ha sido capaz de habitar escenarios y traducir emociones codificadas en un lenguaje particular; mientras Almendros pintó fotogramas con luz natural y su cámara, la agrupación ha compuesto universos con la iluminación musical e instrumental.
El trío integrado por Ryan Lott, Rafiq Bhatia e Ian Chang, a casi 20 años de su fundación (cabe mencionar que Son Lux era un proyecto de Ryan en solitario entre 2008 y 2015), hoy presume un catálogo que explotó con temas atmosféricos como “Easy” y “Lose It to Trying” y que para la llegada de la nueva década se expandió a imponentes proyectos cinematográficos, entre los cuales destacan la ganadora del Oscar a Mejor Película, ‘Everything, Everywhere, All At Once’ y la cinta de Marvel del 2025, ‘Thunderbolts’.
Reiterando su visión musical a escala de un gran plano general, este 2026 Son Lux atraviesa una era creativamente desbordante con el lanzamiento de ‘Out Into’, su noveno LP, y del soundtrack para la película de Bassam Tariq, ‘Your Mother, Your Mother, Your Mother’.
En medio del hervor de nueva música, la agrupación se presentará por primera vez en la Ciudad de México la noche del próximo 10 de octubre en el Foro Indie Rocks! (Puedes conseguir accesos en este enlace).
Aprovechando su próxima visita al territorio nacional, en Naufraghost platicamos con Son Lux para conocer cuáles son las experiencias que los han marcado durante su paso por la realización musical para el cine, cómo funciona su proceso de alineación creativa y qué sorpresas están preparando para su debut en la CDMX.
Ver esta publicación en Instagram
Ustedes tienen una trayectoria haciendo música tanto para su propio catálogo como para cine, ¿hay alguna experiencia en particular musicalizando una película que haya terminado cambiando la forma en la que hacen música en general?
Rafiq: Diría que sí, cuando nos pidieron musicalizar ‘Everything Everywhere All at Once’, esa fue la primera película en la que nos pidieron que los tres hiciéramos la banda sonora juntos como banda. Ni Ian ni yo habíamos musicalizado una película antes.
Lo primero que nos pidieron para la película fue: “Necesitamos tener lista esta pieza en particular para empezar a filmar”, que trataba de un universo en el que todos tienen hot dogs en lugar de dedos en las manos. Teníamos que trabajar en una versión de la canción para el universo “original” y una versión de la canción para ese universo en el que todos tienen hot dogs en lugar de dedos.
Antes de eso, los tres pensábamos que haríamos los aspectos más serios de la banda sonora, y que para las cosas más ridículas buscaríamos a alguien más que las hiciera. No nos creíamos capaces de habilitar ese espacio, a pesar de que los tres somos personas bastante ridículas y tontas, ¿sabes? No nos veíamos como ese tipo de músicos.
Pero tuvimos que poner manos a la obra y comenzamos a trabajar. No había tiempo para buscar a alguien más. Tuvimos que escribir literalmente música sobre manos de hot dog. Todos nos moríamos de risa entre nosotros, pasándola muy bien, tratando de cumplir ese encargo que parecía tan ridículo.
Y aunque parezca una respuesta contraintuitiva, creo que esa experiencia, y todo el proceso de hacer esa película, el tener que habilitar tantos universos que sentíamos que no cabían en la definición tan estrecha que teníamos de nosotros mismos, no tuvimos más opción que descubrir que en realidad somos mucho más amplios de lo que pensábamos. En serio, por muy ridícula y graciosa que parezca la situación, de verdad nos cambió a los tres. Siento que ahora estamos mucho más abiertos a las posibilidades que antes.
Ahora, hablando de un producto audiovisual radicalmente distinto en términos de la temática que aborda y el tono, ¿qué hace que musicalizar ‘Your Mother, Your Mother, Your Mother’ sea diferente de sus trabajos anteriores en cine?
Ian: Cada película es bastante diferente. Una cosa muy literal sobre la banda sonora de ‘Your Mother, Your Mother, Your Mother’ es que prácticamente no tiene presencia orquestal. Casi no hay cuerdas, nada de eso. ‘Everything, Everywhere…’ tenía un millón de elementos orquestales más, igual que ‘Thunderbolts’. Así que definitivamente esta es la banda sonora menos “clásica”.
Creo que también la película pedía un tipo de narrativa y una energía muy distintas. En el pasado, sobre todo haciendo música para cine como banda, nos han dirigido, además de que también tenemos cierta tendencia a ello, hacia una comunicación muy clara de las emociones.
Con ‘Your Mother, Your Mother, Your Mother’ hay algo de eso; pero también nos animaron a explorar el misterio en nuestro sonido; a que la música se sintiera un poco menos clara, lo cual es un poco contraintuitivo para el trabajo en cine. Normalmente quieres que las cosas se comuniquen con mucha claridad, pero en este caso nos motivaron a explorar ideas que pudieran comunicar distintas cosas dependiendo de cómo las mires, y también a transmitir que hay una fuerza en esta película que es inexplicable, incognoscible. Fue un reto muy interesante y la pasamos muy bien encontrando el sonido para la película.
El zoom in al catálogo personal de Son Lux
Con lo que me han contado de su experiencia en la musicalización para el cine, ahora me hace mucho más sentido lo que han declarado en otras entrevistas. Anteriormente mencionaron que llegaron a un punto en el que los tres conectan a un nivel creativo más profundo. ¿Qué cambió realmente para que eso fuera posible?
Ryan: Es una pregunta interesante. Al inicio de este nuevo disco, apartamos un periodo de 10 días en el que nos reunimos los tres en la misma ciudad y montamos todo el equipo que queríamos usar para grabar, y nos quedamos así, instalados. Ian y Rafiq se quedaron a dormir ahí. Fue en una casa aquí en Los Ángeles. No es una respuesta muy mística, pero una de las cosas que cambió fue simplemente que nos dimos el tiempo, creamos el espacio y el escenario que nos permitieron sentarnos con nuestros instrumentos, con la cinta grabando y tocar lo que fuéramos sintiendo.
Eso sentó una base no solo para este disco, sino también para el siguiente. De hecho, terminamos grabando mucho material que es realmente bueno y que no va a existir en el mundo hasta el décimo disco. Así que sí, fue un periodo muy fructífero, y no habíamos hecho exactamente eso antes.
Periódicamente apartábamos ventanas de tiempo similares, por ejemplo, en Indianápolis, Indiana, en el Medio Oeste, donde podíamos juntarnos unos días sin ninguna agenda, solo para seguir trabajando en las canciones, pero todos juntos en el mismo cuarto. Y luego, hacia el final del proceso, hubo unas sesiones de batería muy importantes en las que estuvimos solo Ian y yo, pero de nuevo en el mismo cuarto juntos. Así que creo que lo que más cambió fue nuestra manera de estar juntos.
Al crear de esta manera, de “tocar sobre lo que van sintiendo”, ¿cómo confían en sus instintos lo suficiente como para seguirlos sin dudar de sí mismos, para abrazar esas ideas iniciales?
Rafiq: Creo que con la música tenemos una visión un poco distorsionada de lo que debería y no debería sentirse cómodo. Me explico: digamos que hay una situación muy difícil, una emergencia en casa, Dios no lo quiera, pero imagina un incendio en tu edificio. ¿Preferirías estar ahí en persona para ayudar a tu familia a evacuar, o preferirías haber dejado una nota preparada con instrucciones para evacuar? La mayoría elegiría estar ahí en persona, tomando decisiones en el momento. Y no nos cuesta imaginar eso. Improvisamos constantemente en nuestra vida diaria, y nos sentimos cómodos con esa idea porque entendemos muy bien lo importante que es la presencia en casi todo lo que hacemos. Pero cuando se trata de música, de alguna manera a mucha gente le cuesta mucho entender cómo eso podría tener sentido.
Así que creo que lo que en el pasado nos hacía no confiar en el fragmento inicial de una idea, y lo que ahora nos permite confiar más en él, es cuánto podemos aportar, individual y colectivamente, al momento en que estamos haciendo música en vivo. Creo que en el pasado muchas de nuestras ideas y procesos no eran muy aplicables al momento presente. Nos sentábamos frente a una computadora y trabajábamos el sonido como si fuera arcilla; era un proceso intuitivo, pero en cámara lenta. No puedes realmente hacer eso en tiempo real, al menos no de la forma que lo hacíamos antes.
Pero con los años hemos desarrollado una manera de tomar esas ideas y traducirlas a cómo tocamos en vivo, lo que nos permite estar más presentes en el momento. Y claro, si puedes estar presente en el momento, es ahí donde quieres estar.
Me encanta esta idea de crear de manera mucho más intuitiva y de hacer música con un agudo sentido de presencia… Voy a cambiar un poco de tema para no dejar fuera uno de los temas que más me emocionan de esta charla, que es su próxima visita a México.
Ian, esta pregunta es especial para ti ya que has vivido en la Ciudad de México, ¿Has tenido oportunidad de ir a algún concierto en la capital mexicana?
Ian: Sí, totalmente. He podido ver una buena variedad de shows aquí. Hace poco vi a una amiga, a Kazu de Blonde Redhead, en el Teatro Metropolitan. Santiago Mijares y su banda, el acto de apertura, también estuvieron increíbles. Toda la noche fue increíble.
También he visto shows más pequeños, en lugares como Departamento, o en venues de jazz como Casa Franca. Así que he tenido una buena mezcla de experiencias. Me gustaría ver mucho más, la verdad. Pero sin duda he sentido y presenciado la pasión que la gente de aquí tiene por la música, tanto el público como los músicos. Hay mucho amor por la música aquí, en todas sus formas y en todos sus géneros. Y sobre todo, cuando he visto bandas que están de gira aquí y que tienen fans locales. El mejor ejemplo fue que fui a ver a Kendrick Lamar en el Autódromo Hermanos Rodríguez, y apenas podía escuchar lo que decía Kendrick, porque la gente a mi alrededor gritaba todas las canciones. Es una locura. Entonces sí, he podido experimentar una buena variedad de cosas. Estoy tratando de pensar en otras bandas que quizá no mucha gente conozca y que haya visto y disfrutado mucho.
Hay un grupo de productores y músicos llamado OP-1 Club, que básicamente se sientan alrededor de una mesa con OP-1s, que es un equipo muy específico y nerd, y simplemente improvisan música electrónica. Estuvo muy padre. Hay mucho aquí, hay muy buenos músicos de jazz. Está el tecladista Roberto Verástegui, que es increíble; también está el director musical de Silvana Estrada, que es increíble. He tocado con músicos de aquí también, y eso ha sido muy divertido. Últimamente he estado tocando con la chelista Mabe Fratti, y ha sido súper divertido. De verdad he disfrutado mucho hacer música aquí, y ver música también.
Me encanta escuchar tus experiencias en grandes y pequeños conciertos, parece que has tenido la experiencia completa. ¿Hay algo que quieran hacer diferente en sus shows aquí en Ciudad de México? ¿Algo que no harían necesariamente en otra ciudad mientras estén de gira?
Ian: Bueno, en cada ciudad buscamos invitar a artistas locales como invitados especiales. No creo que esté anunciado todavía, pero no tengo problema en decírtelo: tenemos un invitado para abrir el show, Sebastián Rojas. No sé si lo conoces, pero es un trompetista buenísimo, además de artista, compositor y productor de bandas como Diles Que No Me Maten. Va a abrir el show, y lo vamos a invitar a tocar con nosotros en el escenario, así que será una sorpresa divertida. No sabemos exactamente cómo va a ser, pero lo vamos a resolver en el soundcheck y estará bastante cool.
Puede que haya más invitados, todavía lo estamos definiendo, pero sí, buscamos colaborar con gente de aquí para hacer el show más especial.
¡Muchas gracias por el spoiler! ¡Nos vemos el 10 de octubre en el Foro Indie Rocks!
Armando Tovar