Tessa Ia, jardín de introspección y autodescubrimiento

Tessa Ia, jardín de introspección y autodescubrimiento

Entre el cine, la televisión y la música, Tessa Ia ha construido una carrera marcada por la exploración constante y la búsqueda de nuevas formas de expresión. Después de varios años de aprendizaje, experimentación y creación desde un lugar más íntimo, la artista regresa con una nueva etapa musical encabezada por ‘Jardines, su próximo álbum, donde toma el control de su propio sonido y abraza el proceso de descubrirse como creadora.

Con "Besos de Mariposa" como uno de los primeros adelantos de este material, Tessa Ia nos invita a recorrer un universo donde conviven la introspección, la libertad y la transformación personal. 

En entrevista para Naufraghost, la artista habló sobre encontrar su identidad musical, aprender a través de los errores y construir canciones que, más que buscar respuestas, acompañan a quienes también se encuentran explorando su propio camino.

Eres una persona con diversos proyectos y sueles estar muy activa en el mundo del cine y la televisión. ¿Qué espacio ocupa la música en tu vida? ¿La ves como una forma distinta de expresión creativa?

Justo yo diría que la música es un despeje creativo. Toda la vida, desde que era chiquita, soñaba con dedicarme a ella. Fantaseaba con ser guitarrista o instrumentista, pero fueron pasando los años y, para serte honesta, nunca tuve la disciplina de sentarme todos los días a practicar un instrumento. Cuando cumplí 18 años, ese sueño parecía haber quedado atrás.

Sin embargo, hay algo que siempre he hecho: escribir diarios. Llevo toda la vida escribiendo y llegó un momento en el que todo eso que había guardado durante años necesitaba salir de alguna manera. Para mí, la música se convirtió en la forma de publicar todas esas ideas que decidía plasmar en papel, porque había una razón por la que las estaba escribiendo.

Nunca me he considerado una gran cantante o compositora, ni he querido definirme bajo esos términos. Para mí, la música tiene más que ver con esas ideas y pensamientos que necesitas gritar, vomitar o simplemente soltar. Es esa necesidad de expresar algo sin que necesariamente tengas una voz perfecta o súper melódica. Así fue como empecé a hacer canciones y, ahora que retomé este proyecto, sigo exactamente la misma fórmula.

Como bien lo dices, hace poco retomaste tu proyecto musical y parte de este regreso es tu más reciente sencillo, "Besos de Mariposa". ¿Cuál es la historia detrás de esta canción?

Digamos que yo estaba muy aferrada a que las cosas funcionaran con cierta persona (risas). Una tarde, en Monterrey, estábamos en un parque y los dos nos hicimos la misma pregunta: "Esto no está funcionando, ¿verdad?" La respuesta también fue la misma: un rotundo no.

Nos despedimos de la manera más amistosa posible, deseándonos lo mejor, y cada quien siguió su camino. Esta canción nació después de esa despedida. Claro que había desilusión, porque, aunque sea lo mejor para ambas personas, terminar una relación siempre es triste.

Pero al mismo tiempo entendí que ese no era el final del camino. Sí, cerré una puerta, pero existen muchas más por abrir y muchos caminos por explorar. Transformé ese sentimiento en una canción que también es una dedicatoria para mí misma: recordarme que los besos nunca me van a faltar.

Hasta cierto punto es una canción existencialista, porque al final hay que aprender a existir con esos altibajos y seguir explorando, como una mariposa que va de flor en flor. Esa es mi interpretación, pero también me encanta que las personas le den el significado que quieran. No necesariamente tiene que hablar del amor de pareja; puede tratarse de cualquier búsqueda o pasión que uno decida seguir.

Me gusta mucho esa imagen de la mariposa como una forma de entender que existen muchos caminos por recorrer. En una época donde muchas personas suelen aferrarse a relaciones, objetos o incluso ideas, ¿crees que la canción también habla de aprender a soltar?

Sí, totalmente. Creo que parte de la vida es entender que las cosas cambian y que no todo está destinado a quedarse para siempre. A veces uno tiene que permitirse explorar, equivocarse y descubrir qué es lo que realmente quiere.

Tessa Ia, universo sonoro dentro de una cajita musical

Cuando escuché "Besos de Mariposa", imaginé una escena: encontrar una cajita musical y que al abrirla comenzara a sonar la canción. ¿Crees que el tema tiene esa cualidad o ya me estoy volando demasiado?

Me encanta lo que dices, porque justamente, sonoramente, lo que buscaba en este nuevo universo de canciones era encontrar mi propio sonido.

Toda la vida había trabajado con otros productores, pero esta es la primera vez que estoy realmente involucrada en la producción. No estoy sola; me están apoyando mucho Alex Patri y Henry D'Arthenay.

Lo curioso es que todas estas canciones nacieron aquí, en mi sala. Fueron exploraciones que poco a poco empezaron a tomar forma, mientras yo me hacía una pregunta muy sencilla: "¿A qué sueno yo?".

Como te decía, no soy instrumentista y, aunque llevo muchos años haciendo música, seguía preguntándome qué quería hacer y cómo quería sonar. Así que decidí trabajar con lo que tenía a la mano: un ukelele, un par de sintetizadores, mis letras y mi voz, además de esa capacidad de asombro que uno conserva mientras sigue aprendiendo.

Hasta hace poco tenía un Post-it que decía: "Se hace lo que se puede producciones" (risas). Era parte de mi aprendizaje.

También me gusta mucho que el proceso haya sido tan orgánico. Dejé que varios sonidos de mi alrededor formaran parte de las canciones. Por ejemplo, en "CLARA DEMENTE" aparecen los maullidos de mi gatita Safo. Se colaron en la grabación y decidí mantenerlos.

Creo que cualquier otro productor me habría dicho que grabara de nuevo en un estudio para conseguir un sonido más limpio, pero sentía que habría perdido parte de la esencia. A veces siento que vivo dentro de una cajita musical y quería que esas canciones conservaran esa sensación.

Mientras trabajaba en este álbum, tenía dos ideas muy presentes: "música para atravesar la Matrix" y "música para escuchar mientras vas en bicicleta". Esta última porque era algo que hacía mucho. Así que cuando mencionas lo de la cajita musical, siento que conecta perfectamente con ese universo.

La portada de "Besos de Mariposa" tiene muchos elementos y parece formar parte del mismo universo de la canción. ¿De dónde surgió?

La portada la hizo Pau Mau, una artista que admiro desde hace muchísimo tiempo en internet. Llevábamos años siguiéndonos mutuamente, pero realmente hacía poco que habíamos conectado.

Fue algo muy espontáneo. Un día pensé: "¿Y si ella hace la portada?". Le escribí y le conté que me encantaría trabajar con ella. Como teníamos poco tiempo, le pregunté si tenía alguna pieza que pudiera funcionar.

Ella me pidió que le contara qué elementos buscaba y, después de ver todo lo que le compartí, me mostró esta imagen con el ala de mariposa y el caballo. Me encantó desde el primer momento, porque sentía que cada elemento extraño de la canción estaba plasmado ahí. Además, mientras más la observas, más cosas encuentras.

El videoclip también parece seguir esa misma línea visual. ¿Cómo fue trabajar en él?

El videoclip estuvo a cargo de Igor Tsvetkov y fue un sueño poder trabajar con él. Cuando empecé a hacer "Clara Demente", veía mucho sus dibujos y pensaba: "A esto le suenan mis canciones".

Un día simplemente le escribí para preguntarle si quería tomarse una cerveza por Zoom. Me preguntó si estaba loca (risas), y sí, pero lo hicimos. Nos reunimos, platicamos y conectamos muy bien.

Después fue él quien me propuso hacer algo juntos. Tiempo después le compartí una carpeta con todas las nuevas canciones para que eligiera la que más le gustara. Eligió otra que todavía no sale, pero yo pensé en "Besos de Mariposa" y al final acordamos que haría los dos videos.

"Besos de Mariposa" es el tercer adelanto de tu próximo álbum, ‘Jardines’. ¿Cuál es el concepto detrás de este material?

‘Jardines’ es un disco de exploraciones. Nace de estar aislada en mi propia "Torre de Marfil", que es una parte muy importante del concepto del álbum.

Se trata de compartir todo lo que aprendí durante ese tiempo de introspección. Parte de ese aprendizaje fue atreverme a probar cosas nuevas, aventurarme a procesos distintos, autoproducirme y divertirme haciendo música con mis amigos y con todas las personas que se fueron sumando.

También fue aprender a descubrir a qué sueno yo y definir mi propia identidad musical, en lugar de dejar que alguien más la escribiera por mí.

Creo que este disco habla de apropiarme de mis cosas, de ser dueña de mi obra. Es un proceso difícil porque implica equivocarte muchas veces, darte de topes, empezar de nuevo y volver a intentar, pero también es la mejor forma de aprender y sentir que realmente te perteneces.

¿Sientes que todos esos errores y aprendizajes fueron necesarios para llegar a este punto?

Sí, totalmente. Por eso mismo ya tengo muchas ganas de sacar este disco. Fueron varios años de aprendizaje intenso y siento que ese proceso ya cumplió su ciclo.

Ahora quiero empezar una etapa nueva, dejar atrás esos golpes que me di para aprender y simplemente disfrutar, gozar y seguir adelante.

En una industria donde muchas veces todo parece suceder con mucha rapidez, ¿cómo encuentras ese espacio para crear sin presionarte?

Tengo aquí un papelito que dice: "Es que te tiene que gustar un chingo lo que haces".

Siento que la manera de sacar música actualmente se ha vuelto muy rápida, muy capitalista y muy enfocada en consumir. Se está olvidando esa parte de sentarte a pensar, planear y dejar que las cosas se cocinen a fuego lento.

Es importante darle tiempo a los proyectos y no hacer todo apresuradamente o pensando solamente en gustarle a alguien. Obviamente todo artista quiere que las personas conecten con su obra, pero no puedes crear únicamente desde ese lugar.

Tiene que existir un espacio para la exploración personal, porque siempre surge algo valioso de esos momentos de reflexión. A veces da miedo salir de la zona de confort, pero es justo ahí donde uno crece.

Con todo lo que has aprendido y plasmado en ‘Jardines’, ¿tienes contemplado llevar este álbum a los escenarios?

Me encantaría. Empecé el año con esa idea muy presente, pero todo fue cambiando. Me fui varios meses a Colombia a grabar y, cuando regresé, ya me esperaba otro proyecto, así que se empezó a complicar.

La verdad es que pensé mucho en estas canciones para tocarlas en vivo y ojalá pueda hacerlo. Aunque también me hace muy feliz imaginar que puedan acompañar a alguien mientras va en bicicleta, caminando o simplemente atravesando algún momento de su día con los audífonos puestos.

Con eso ya me doy por muy satisfecha. Pero sí, tengo muy presente ese show en vivo. Ya he pensado mucho en cómo me gustaría que fuera la presentación, en crear un performance nuevo y espero que suceda más pronto de lo que imagino; “Jardines, sí o sí, tendrá una presentación en vivo.