Neysa Blay, rock melodramático - Entrevista

Neysa Blay, rock melodramático - Entrevista

Neysa Blay, directamente desde Puerto Rico, llega como un sonido completamente rockero, melodramático en las letras y un poco en una reinvención de lo que hasta ahora ha venido haciendo. Con las influencias de grandes mujeres en el rock, así como también de otros referentes del rock latinoamericano, Neysa busca que las mujeres en la música puedan identificarse con ellas, pues es alguien irreverente y disruptiva.

Dentro del nuevo disco que la artista está pronto a estrenar, encontramos “Quise que fueras tú”, sencillo que cataloga como su favorito, pues están muy presentes todas las influencias rockeras. Además toca dos temas que a la puertorriqueña le gusta expresar: la pasión y el deseo.

Podemos encontrar mucho rock en tu nueva canción, además de que abordas temas y personajes interesantes, pero cuéntanos, ¿de qué habla “Quisiera que fueras tú”?

Yo estoy como en una una trayectoria nueva, habiendo empezado en el pop alternativo, ahora estoy haciendo como esa curvita hacia el rock. Siento que estos últimos dos sencillos van reflejando esa línea, entonces este nuevo sencillo que se llama “Quise que fueras tú” va sólido como en la línea del rock en español. Como soy tan melodramática, es una canción de deseo, de pasión, de traición y se escribe con la inspiración de las femme fatale.

Soy bien fanática del cine noir y dentro de la estructura del cine noir siempre hay un crimen, hay una mujer que es hermosa, que usualmente es la villana, y usa su belleza como método de manipulación. También siempre hay, como yo le llamo, un idiota que es bien útil y esa es usualmente la persona que es víctima de la femme fatal y hace una serie de cosas para ayudar a la femme fatal a salirse con la suya. Yo a veces me siento como esa idiota útil que sabe que va a lanzarse por el precipicio y se tira (risas). Esta canción habla precisamente de eso, yo desde el punto de vista de haberme sentido traicionada porque una mujer hermosa me usó y yo me quedé así como ilusionada, entonces la intensidad también de la música, porque es como las distorsiones pesadas, las baterías, hay un solo de órgano bien violento; todo eso siento que añade mucho a esta pintura de la traición y del deseo, de eso se trata “Quise que fueras tú”.

Los artistas casi siempre escriben con base en experiencias propias, aunque también pueden escribir desde las experiencias de amigos o conocidos y quizá algunos puedan crear historias sin haberlas vivido, ¿cómo suele suceder contigo al momento de componer canciones?

Yo creo que, de las cosas que agarro propias,  tiendo a rebuscar las experiencias en las que he guardado resentimiento, enojo, traición o mucho deseo. Busco mucha inspiración de ahí, pero tiene que ser algo dramático, melodramático, innecesariamente busco que sea así, como más dramático de lo que realmente es y ahí es que canalizo todas estas energías. Siento que estoy en un momento como que bien feliz en mi vida y estoy espiritualmente bien, o sea no hay drama en mi vida, todo está tranquilo, pero siento que hay una dramática dentro de mí que necesita un espacio para canalizar toda esta intensidad y la música me sirve de eso, como una avenida para para poder ser yo, así melodramática sin ningún tipo de prejuicio y sin caer en unas tendencias autodestructivas también.

¿Cuáles son las influencias para esta canción y para tu sonido en general? 

Yo siento que la línea específica de esta canción viene bien marcada del rock alternativo de los 90, tanto el americano como en Latinoamérica. A mí me gustan mucho las mujeres dentro de lo alternativo como Alanis Morissette, Shirley Manson en Garbage, PJ Harvey y yo creo que van por esa línea, pero también como que quería reflejar un cierto tipo de sonido más rock en español latino, entonces creo que convergen ahí entre ambas en un punto medio, porque también el rock alternativo en Latinoamérica tuvo su época dorada y grandemente me influenciaron gente como Aterciopelado, Julieta Venegas, Ely Guerra. Entonces estas dos influencias se unen y las hago mías, le añado mi propio toque. Quería mantener el elemento alternativo y rockero, pero también darle amor a esa influencia de la época dorada del rock en español.

Neysa Blay y el toque de Pipe Ceballos 

¿Cómo fue la experiencia de conocer y grabar con Felipe Ceballos?

Bien tedioso, pero yo estaba bien determinada a trabajar con él. Quería trabajar con Pipe desde hace mucho tiempo porque es parte de Zoé, él es el director musical de León Larregui. Para mí es una de estas figuras que ha estado constante en varios proyectos y varios discos importantes del rock en español. Yo estaba tan,  tan emocionada y tan, tan interesada de trabajar con él.

Tengo un amigo en común que es amigo de él y nos presentaron, tuve la oportunidad de conocerlo en Argentina y cuando lo conocí era como que “esta es mi oportunidad yo tengo que trabajar con él” y de momento era como: “nah, yo no le quiero pedir que quiero trabajar con él, yo quiero que él me lo pida a mí, que quiere trabajar conmigo”. Así que estuve maquinando maquiavélicamente todo, practicaba mis canciones frente a él mientras estábamos quedando en el mismo Airbnb. Tuve un show y él fue a verme y ya luego al final me dice: “oye deberíamos hacer algo juntos”, y yo: “Yes!” y se dio de esa manera. 

Me siento bien privilegiada porque yo sé que no siempre surgen oportunidades de esta manera, entonces ya una vez habíamos decidido como que vamos a trabajar juntos, realmente el reto era cuándo, Pipe está a full todo el tiempo, si no es un año con León, es otro año con Zoé y la agenda de él es súper cargada; es un tipo súper ocupado. Cuando cae la pandemia, en los momentos bien inciertos de pandemia que no se habían abierto por completo las fronteras, no había vacunas, eran como momentos bien inciertos, él me llama y me dice: “mi calendario está vacío, no sé por cuánto tiempo, pero está vacío ahora, yo no te quiero poner en una situación de peligro, no quiero que hagas lo que no quieras hacer, pero si tienes la oportunidad de venir a México estoy disponible ahora”. Yo que estoy así media loquita dije: “Okay”, compré un pasaje y dije: “bueno, pues si me muero, a morir haciendo lo que quería, grabando un disco con Pipe Ceballos”. 

Fui en un momento bien incierto, pero fue una oportunidad grandiosa, era como una pequeña ventana de tiempo. Yo siempre digo: “el tren pasa una vez, o te montas o te quedaste” y yo siempre estoy pensando como que: “me tengo que tirar siempre de pecho”. Tú tienes que aprovechar todas las oportunidades que se te den y con esta me siento bien agradecida y bien privilegiada, porque Pipe es un tipo bien talentoso y trabajar con él fue súper fácil. Yo llevé muchas ideas, yo escribo todo, casi siempre lo que hago es que escribo verso-coro, verso-coro y hago un esqueleto de la canción, lo traigo al estudio y entonces ahí a ver qué sale. 

Él siempre supo musicalmente hablar mí mismo idioma y sabía la línea que quería. Ver estas canciones crecer a un sonido tan grande, a un nivel de producción también que es de otro nivel, siento que sí escuchas mi último EP, ‘Destrúyeme’, y empiezas a comparar con lo que está saliendo ahora, vas a notar un crecimiento musical increíble y es gracias a tener gente como Pipe en este proyecto, o sea que yo súper agradecida de esta experiencia.

¿Alguna vez tú le dijiste o le platicaste cómo fue que tú ideaste el trabajar con él? 

Yo no sé si él lo sabe, pero si no lo sabe no se va a sorprender, porque sabe que estoy media loquita. Pipe es mi amigo, hablamos por lo menos semanalmente, él hace chek-in porque cuando él está envuelto en tu proyecto él está bien metido en tu proyecto, él está constantemente chequeando qué se necesita, “necesitas tal cosa, te presento a tal persona”, o sea el proyecto es nuestro de una manera bien especial. No es como que se le paga, él produce y ya no te conozco, realmente creció una amistad bien chula. Se lo voy a comentar a ver qué dice, a ver si se ríe un poco. 

¿Cuánto tiempo llevan trabajando este disco como tal? ¿Cuál fue ese primer acercamiento? ¿Fue para una canción nada más o todo este disco surgió desde esos momentos de pandemia?

La idea era trabajar cinco canciones originalmente y yo creo que dos años estuvimos trabajando el disco. Yo fui con la intención de hacer cinco canciones y eso era a lo que me podía comprometer, y era lo que él se podía comprometer en ese momento. También que es como una cosa rara, el decir ciegamente: “voy a hacer todas mis canciones de este próximo disco contigo”, cuando nunca has trabajado con él. O sea yo decía: “yo quiero trabajar con él”, pero él puede ser pesado y quizás no nos caemos bien. No es lo mismo estar dos semanas en un cuarto encerrado trabajando y pues yo estaba un poquito cuidadosa y dije: “Vamos a hacer cinco, me puedo comprometer a 5”, pero yo me regreso de México y empiezan a llegar los mixes. Pipe me llama y me dice: “esto está sonando cabrón, ¿tú estás segura que solamente quieres hacer cinco?”, y yo le dije “vamos a hacer 5 más y que se joda todo, 10 canciones”. No tenía más nada tampoco, eran esas cinco canciones que había curado bien fielmente y bien estratégicamente y de momento era el pánico: “carajo, tengo que escribir como 10 canciones más para sacar cinco”, y se dio de esa manera. Entonces, de la manera que lo pudimos estructurar, fue como en esas dos partes, y luego era: “¿cuándo estás disponible otra vez que me puedo tirar a México?”. Se convirtió de un EP, originalmente, a un disco de 10 canciones. 

Seguramente es algo que te dicen seguido, pero viniendo de Puerto Rico, un lugar en donde la música tiende a irse más al lado urbano, ¿cómo es que tú decides irte al rock alternativo y hacer esta música?

Yo tiendo a mirar hacia dónde va todo el mundo o hacia dónde se dirige la gran mayoría de la gente y digo: “nah, nah, yo no voy para allá, yo voy para acá donde casi nadie está yendo”. Creo que viene desde pequeña, como que yo siempre he sido bien rebelde a la autoridad y a las tendencias, entonces eso es bastante instintivo en mí, yo siempre quiero hacer lo que me da la gana y siempre quiero que sea algo que no sea lo que todo el mundo está haciendo. A mí me encanta el hecho de que cuando llegó a un lugar, siendo mujer, siendo puertorriqueña, la expectativa es: “aquí me van a tirar algo urbano”, y de momento yo empiezo con esa guitarra distorsionada y la gente dice: “¿quién es esa?”. Esa es mi motivación más grande, es que mi música llegue, no importa lo que estás haciendo, si estás comiendo en un restaurante, si estás haciendo compras, que tú hagas así y digas: “¿quién es esa?’ y que te llame la atención de esa manera. En Puerto Rico me encanta la noción de que esa, quizás, también es la expectativa y llegar de una manera disruptiva es de mis cosas favoritas. No es casualidad que de momento dije: “¿tú sabes dónde queda el rock en español? eso es lo que quiero hacer, no lo que están haciendo, allá esta gente, yo quiero hacer esto”.

¿Qué esperas que la gente encuentre en tu música?

Yo quisiera, esto es lo que yo quiero y no siempre lo que yo quiero es lo que resalta con la gente, pero yo quisiera que, dentro de mi música, encuentren algún tipo de visibilidad propia. 

Recuerdo cuando era pequeña y había bien poca representación lésbica, por ejemplo, y creo que ese tipo de visibilidad es importante. Quisiera que, dentro de lo que se pueda, que te sientas como mujer, que te sientas identificada, que sientas que tienes una voz que te representa, que no es una voz sumisa, no es una voz callada, es alguien irreverente que habla, que da su opinión, que no pide permiso; que te marque y que te la lleves contigo. 

Me gustan las mujeres que son bien decididas y que van para lo suyo, que se tiran de pecho y que no le tienen miedo. No todas tienen esa oportunidad ni ese tipo de influencia y yo estoy aquí para que me veas, para que te veas en mí y te pueda inspirar de alguna manera, a perseguir tu sueño o a perseguir lo que es tuyo. Eso es lo que quisiera. 

¿Qué sigue en este año e inicios del otro para Neysa Blay?

El plan es seguir sacando música, ahora en diciembre va a salir otro sencillo más, voy a sacar el disco marzo 2024. Así que diciembre, enero y marzo van a haber lanzamientos. Voy a estar en febrero en México, así que se esperan shows, estoy armando shows en CDMX y en áreas aledañas también. 2024, para mí, va a ser de tocar donde sea.