Shame, la vergüenza desaparece en el escenario - Entrevista

Shame, la vergüenza desaparece en el escenario - Entrevista

La actuación de un frontman sobre el escenario es capaz de transformar vidas, de modificar la forma en la que comienzas a escuchar la música de una banda; con un performance sobresaliente, la imagen acústica de un proyecto puede aparecer en la mente del escucha de una forma completamente distinta, incluso al procesar trabajos inéditos. Esa experiencia crea una asociación entre el producto sonoro y su ejecución en directo que redondea la propuesta musical y profundiza su dimensión.

Es un esfuerzo que avanza de forma paralela a la madurez de los artistas (de aquellos artistas que están interesados en perfeccionar sus espectáculos, claro está), aunque también puede ser la carta de presentación de una agrupación o estrella en ascenso frente al mundo.

Ese es precisamente el caso de Shame, la agrupación británica de post-punk que desde el 2014  ha agitado a la nueva generación con la energía explosiva que desborda en su catálogo y durante sus conciertos, en los que Charlie Steen se entrega por completo. 

El reconocimiento a la alineación londinense radica en sus contribuciones a la escena de Windmill, la crudeza, el humor y la conciencia social expuestos en sus letras, e incluso en su amistad y apadrinamiento a Fontaines D.C.; pero el diferenciador determinante es la forma en la que el grupo se desenvuelve en el escenario.

Mientras los riffs de Sean Coyle-Smith (guitarra) y Eddie Green (guitarra) ensordecen, y Josh Finerty (bajo) y Charlie Forbes (batería) marcan la pauta para coordinar el pulso de la audiencia, Charlie Steen (voz) se despoja de su ropa progresivamente y arma un crowdsurfing intenso que refuerza la conexión con el espectador de forma única.

A finales del año pasado, la banda publicó ‘Cutthroat’, su cuarta producción discográfica, a través de la cual integra nuevos elementos a su estilo. Con la ayuda del productor John Congleton, Shame logró una fórmula repleta de ironía discursiva que se aproxima a la pista de baile sin ceder en intensidad.

Esta obra de estudio se ha convertido en el pretexto perfecto para que el quinteto siga explorando su ejecución en los escenarios del mundo, y es así como llegará este 10 de junio al House of Vans de la Ciudad de México

Previo al recital, Charlie Steen contó a Naufraghost cómo encontró un escape de la cotidianidad en el escenario, un espacio en el que la vergüenza y la inseguridad no tocan junto a la banda.

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Sé que empezaron a hacer música con Shame cuando eran adolescentes. ¿Cómo se ha transformado la experiencia durante los años? Es decir, la relación entre ustedes, cómo han crecido junto a la banda, la forma en la que han convertido todo en algo más profesional, etc.

Es una locura que sigamos juntos y sigamos siendo amigos. No creo que muchas bandas puedan presumir eso. Conozco a Eddie desde que teníamos dos años, a Sean desde que teníamos siete años, así que nos conocemos desde hace mucho tiempo, y creo que eso es algo bueno y algo malo a la vez.

Cuando teníamos entre 21 y 23 años, discutíamos mucho, estábamos de fiesta más y no asumíamos mucha responsabilidad. Esa etapa de la banda fue bastante de beber y salir de fiesta todo el tiempo. 

Ahora tengo 28 años y creo que, como sucede con la mayoría de las cosas en la vida, ahora soy más maduro, ahora entiendo cómo estar en una mejor relación. Pienso que desde el principio descubrimos lo importante que es la comunicación, es lo más importante. Estar en una banda es como estar casado con cuatro tipos, ¿sabes? Si no te despiertas “del lado incorrecto de la cama”, puedes expresar lo que sientes, puedes decir: “miren, lo siento, pero estoy enojado ahora mismo” y seguir adelante; hemos aprendido el arte de la comunicación a lo largo de los años. 

Concuerdo, no hay nada como una buena comunicación. 

Además de eso, ¿cuál es la lección más importante que has aprendido en estos años ejerciendo la música y estando en una banda?

La lección más importante es la suerte que tenemos de hacer esto y que no hay que darlo por sentado. Hay que trabajar duro y esforzarse todo el tiempo.

Y ya sabes, si bebes y haces música… si te pierdes más en la bebida que en hacer música. Puedes hacer ambas cosas, pero… En fin, lo más valioso ha sido darnos cuenta de lo afortunados que somos y de la importancia de trabajar el oficio y perfeccionarlo, mejorar las actuaciones en vivo, hacer buena música y pasarla bien.

Recientemente, Charli XCX ha generado controversia en las redes sociales e incluso entre grandes personalidades musicales, gracias a un enunciado incluido en sus lanzamientos más recientes. En esta línea dice: “I think the dancefloor is dead, so now we’re making rock music”. Aunque entiendo que es más bien una especie de declaración a su propio catálogo musical, todavía hay opiniones divididas, ¿tú qué opinas al respecto?

No conozco demasiado sobre la pista de baile para hacer un comentario al respecto, ¿sabes? No voy a los clubes; no me gustan los clubes. Me gusta la música dance, pero me gusta escucharla solo. Es bastante raro, así que no me gusta estar en las discotecas. Ni siquiera tengo idea de cómo es una pista de baile. 

O sea, no creo que necesitemos más competencia en la música rock que Charli XCX, ¿sabes? Pero ella es genial, me cae bien. 

(Risas) Es curioso lo que cuentas, porque pienso que ‘Cutthroat’ es un álbum que tiene bastantes destellos de música dance, ¿no podrías imaginar alguna canción del disco en una discoteca?

Pienso que la canción que da título al álbum podría sonar así, pero supongo que es un poco más como música dance indie, es un poco como Talking Heads, que es música bailable, pero no es como que escuches a Talking Heads en un club, ¿sabes?

Supongo que somos una especie de funk de chicos blancos, en el que hay una línea muy delgada antes de se convierta en una mierda. Pero sí, es un poco más bailable. Nos gustan grupos como The Chemical Brothers, son geniales por su uso de la música electrónica, entre otras cosas. También algo que puedes escuchar en la producción de Martin Hannett con Joy Division, incluso eso es bailable. Me gusta cómo la producción de la música rock ha sido influenciada por la producción de la música electrónica. Me parece muy interesante. 

Shame y el curso intensivo contra la inseguridad

Ahora que mencionas esta mezcla de elementos de la música electrónica en la música rock, recientemente vi un post de Instagram sobre la amistad de Shame con Fontaines D.C., ya sabes, sobre la forma en la que ambos han transformado la nueva ola de post-punk de formas paralelas y la cercanía que tienen a nivel personal. Cuéntame cómo ha evolucionado su relación en estos días, cómo se sienten con el trabajo que han hecho en conjunto, de qué hablan cuando se encuentran en backstage, todo eso.

Vi a Grian el fin de semana pasado, o quizás fue hace dos fines de semana, como sea. Me gusta pintar y él compró una de mis pinturas, así que nos encontramos y también vi a Curley, el guitarrista. Somos muy buenos amigos y realmente los aprecio mucho. Ha sido increíble estar de gira con ellos y compartir escenario; tienen mi base de fans favorita para la que hemos tocado. Tocar con ellos es como tocar con amigos. Estoy muy emocionado de ver qué hacen después y sí, mucho cariño para esos chicos. 

No puedo dejar de hablar de los shows de Shame y de este momento que los hace tan únicos, en el que haces el crowdsurfing y te entregas al público casi totalmente desnudo. ¿Cómo te sientes con esta experiencia conforme han ido pasando los años? ¿Encuentras alguna impresión diferente en el público y te sientes diferente respecto a la primera vez que lo hiciste?

La primera vez que lo hice fue porque era un adolescente gordito, me sentía inseguro y, honestamente, creo que sigo sintiéndome de una forma similar. Pienso que puedo sentirme incómodo en la vida, pero cómodo en el escenario, así que sigo intentando hacer lo mismo, sentirme cómodo en los shows y crear una energía disfrutable para todos. No puedo imaginar a alguien en el público que no lo disfrute. 

¿Y cómo has logrado abrazar esa vergüenza e inseguridad?

No lo sé. Una de las cosas que más me apasionan en la vida es la música y la descubrí desde muy joven; tengo mucha suerte de haberla encontrado. En esos espacios me siento cómodo y no siento tanta vergüenza. En cambio, en el resto de mi vida, cuando estoy en la calle, en el bar, en cualquier otro sitio, me siento avergonzado, así que creo que cuando encuentras qué es lo que te hace sentir bien, es cuando sabes cómo es el amor. Es como cuando vas creciendo, cuando las personas del colegio te llaman de una u otra manera, ya lo has escuchado todo al llegar a los 18 años. 

Luego hay una diferencia cuando atraviesas los 18, 19 o 20 años. Te expones a la gente de internet que dice cosas como: “que se jodan estos chicos, esta musica es una mierda”, así que tuve un “crash course” o curso intensivo, como diriamos en Londres, tuve que aprender muy rápido sobre las criticas, y entendí que si algo me hace féliz y no le hace daño a nadie más, me importa un carajo. 

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Qué poderoso es esto que dices. Realmente me siento conmovido. Muchas gracias. 

Estamos muy cerca de vivir nuevamente toda esta emoción que expresas con tu show en México la próxima semana. Leí en una entrevista que sienten que las nuevas canciones están teniendo una acogida diferente entre el público, en comparación con sus trabajos anteriores. ¿Qué creen que distingue a esta nueva gira y de qué manera están respondiendo a esas nuevas emociones en los shows?

Aún no sabemos cómo recibirán el nuevo álbum en vivo en México y Sudamérica. En el Reino Unido, donde probablemente somos más conocidos, tocamos en recintos más grandes y demás.  En algunas partes de Europa, como París, Francia y otras ciudades, habríamos trabajado de forma similar, pero no sé qué esperar de América Latina. Al menos para Europa y Estados Unidos ha venido gente más joven a los shows, lo cual ha sido genial, pero realmente no estoy seguro de lo que sucederá en los conciertos que inician la siguiente semana. 

Ha sido curioso, porque en Europa y Reino Unido fue mejor que en Estados Unidos en ese aspecto, el público en los conciertos era una locura. La gente saltaba al escenario y hacía volteretas hacia atrás, y con la creciente popularidad del hardcore, el público europeo se ha empapado más del hype de estos shows. 

Sobre las diferencias que tendrán nuestros conciertos, como hace tiempo que no vamos a México, vamos a tocar canciones de cada álbum, así que trataremos de que sea una especie de “grandes éxitos de Shame”; creo que es nuestro mejor setlist hasta el momento y esperamos que así sea después de haber lanzado cuatro álbumes. Así que el show está armado para hacerlo lo más divertido posible.

¿Hay alguna canción que les emocione tocar en vivo durante su show en la Ciudad de México?

Sí, “Cutthroat”, porque es la que mejor reacción ha tenido de todas las canciones que hemos tocado. La tocamos más veces que “One Rizla”, más veces que “Fingers of Steel”, más veces que “Concrete”; es la mejor, mejor reacción que hemos tenido en todo el set. 

Quizás ya lo mencionaste un poco durante las dos preguntas anteriores, pero ¿qué es lo que más te emociona de los próximos conciertos?

Creo que estas canciones fueron escritas para tocarlas en vivo y quizás pasé mucho tiempo para que regresemos a México, entonces hay que aprovecharlo al máximo. Además, me encanta la Ciudad de México por las veces que la he visitado antes. Me encanta la gente, me encanta la comida, me encanta la bebida, me encanta el sol. Además es el maldito Mundial.

Justo un día después del show es la inauguración, ¿tendrán oportunidad de darse un tour por la ciudad en medio de todo el caos que seguramente habrá?

No, después del show, al día siguiente, tenemos que volar a Lima para tocar por allá. 

Es verdad, “it’s a shame”.